Abigail
Abro los ojos despacio, intento moverme pero un peso en mi cintura me lo impide.
Me giro un poco y me encuentro con el rostro del señor Schmidt.
Los recuerdos de ayer me invaden y solo sacudo la cabeza intentando que se vayan, sin embargo las preguntas sobre el señor Schmidt se mantienen.
¿Cómo me encontró? ¿Por qué ese hombre se asustó tanto al verlo? ¿Está implicado con lo que me pasó?
Preguntas que espero tengan respuesta pronto.
Veo la hora en el reloj, son las seis de la mañana, debo irme ahora. Ayer fue un día horrible pero debo seguir con mi trabajo, no puedo perder el puesto que me ha dado Ethan.
Quito su brazo y coloco una almohada para que la abrace, reparo un momento su rostro. Se ve lindo durmiendo, estiro mi mano con inseguridad y delineo su mandíbula con mis dedos.
- Gracias por haberme salvado- susurro antes de levantarme.
Lavo mi rostro en el baño y rebusco mi bolso en la habitación, había visto que lo traía en su mano y confirmo que no estoy equivocada cuando lo veo sobre su mesita de noche. No reparo mucho en la habitación pero noto que es lujosa, le doy una última ojeada al señor Schmidt y me marcho de la habitación.
Este lugar parece una mansión pero no tardo en encontrar la salida, salgo mientras ignoro al personal que me mira con curiosidad.
Bajo la vista a mis prendas y noto que es ropa de mi jefe, seguramente por eso las miradas inquisitivas.
Encuentro un taxi cuando salgo de la lujosa residencia, doy la dirección de mi casa y observo por la ventana durante transcurso del camino.
Al llegar le pago al taxista y subo las escaleras a duras penas, me siento sin energía hoy. Estoy rebuscando mis llaves cuando choco con algo que me hace tambalearme, siento unas manos en mi cintura y alzo la vista recomponiendome.
Liam me mira y noto en sus ojos un brillo.
- Oh dios- exclama antes de abrazarme con fuerza.
Le devuelvo el abrazo contrariada, aún recuerdo lo que escuché esa noche.
- Me tenías preocupado ¿A dónde fuiste?- me pregunta y repara mi ropa endureciendo la mandíbula de golpe.
- ¿Por qué finges que te preocupo? Solo quieres follarme y probar mi coño- suelto con un poco de vergüenza.
Sus ojos se agrandan, abre y cierra la boca buscando algo que decir, lo ignoro y paso por su lado.
- Abby....yo....ella- entro al apartamento y él se mete a la fuerza también.
- No quiero que digas nada, me ha dolido que te expresaras así de mí, pero no debería importarme, después de todo no somos ni seremos nada.
Me toma del rostro y me mira con ojos suplicantes.
- No digas eso...- me acaricia las mejillas, no siento lo mismo que sentí cuando Blake lo hizo- Ella no iba a alejarse de mí si no ponía los puntos claros, jamás pienses que solo te he querido conocer para eso, te juro que no hice nada con ella anoche.
Suspiro creyendo sus palabras, me mira como un cachorro abandonado y dejo que me abrace por la cintura.
- Bien, pero ahora no puedo hablar, nos vemos después ¿si? Debo ir a trabajar.
- Vale....yo, en verdad lo siento Abby.
- No pasa nada, todos podemos equivocarnos, nos vemos otro día ahora debo correr.
ESTÁS LEYENDO
Luz de mi oscuridad
Fiksi RemajaSoy Oscuridad, soy penumbra y soy tinieblas. Ella es Luz, ella es Vida, ella es Alegría. Ella es......la luz de mi oscuridad.
