Capítulo Treinta y Cuatro.

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Rusia devoraba los labios de su Omega mientras sus manos lo enjabonaban gustosas, ya se sentían mejor por lo que se permitieron brindarse cariño en medio de la ducha del menor que desprendía feromonas de comodidad y cariño, amaba mucho a su pareja. Con dedicación el de piel roja terminó de limpiarlo aunque no era necesario, sacándolo luego bien envuelto en una toalla para secarlo estando sentado sobre el inodoro cerrado y le colocó ropa interior limpia con una polera grande cubriendo lo demás ya comenzaba la temporada de primavera con el calor aumentando dejando el ambiente cálido.

-Russ, vamos a mi nido -Propuso el germano por instinto sintiendo la necesidad de estar allí debido a que su cuerpo había procesado la actividad de hace unas horas como reproductiva y quería estar cómodo en su lugar seguro, así que fue acostado allí y se acurrucó de la mejor manera dejando un espacio- Ven.. quiero que estés cerca.

-Claro.. ¿Todo bien? -Algo atento aún se sentó a su lado para acariciar su cabello con cariño, podía sentir mejor que sus Aromas se habían mezclado y por lo tanto su pareja ya no olía a Celo sino a un combinación entre Chocolate y Té negro un poco fuerte debido a su condición.. pero le era perfecto-.

-Mi instinto cree que hay bebé, así que acuéstate hasta que se me pase. -Como buen Omega se estaba poniendo algo caprichoso y quería a como diese lugar que lo mimaran, era un poco extraño aún sentirse así pero ya eran una pareja con lazo así que era cuestión de acostumbrarse- ....¿Me traes una galleta?..

-Te voy a traer la caja, mi vida.. -Rusia le dio un corto beso en los labios y se  levantó inmediatamente a cumplir con la petición, la marca le trasmitía la misma sensación que al germano por lo que su instinto de protección estaba al tope como el de serle servicial para cuidar de su "Cachorro"-.

Llegó a tomar muchas golosinas de la despensa para llevarlas a su nido y las acomodó a un lado cerca del menor para que las fuese tomando cuando quisiera, volvió a acostarte y este lo abrazó frotándose en su hombro, su mano se acercó al estómago ajeno y le dio una caricia por encima de la ropa.

-Cariño.. tú.... ¿Ya has pensado, tal vez.. que tengamos un cachorro en algún momento?.. -Preguntó en voz baja mientras su mano seguía acariciando en círculos suaves que hicieron ronronear al contrario que apoyó la cabeza en su pecho para ver también a su vientre vacío-.

-..Me gusta la idea de un bebé.. pero al menos no durante este año, me gustaría comprar un auto y ahorrar algo más para tener ya lo suficiente cuando llegue.. -Alemania posó su diestra sobre la del eslavo y movió un poco sus dedos devolviéndole la caricia, se sentía muy cómodo y querido entre los brazos de su Alfa.. tal vez así era como se sentía Japón ahora, le gustó mucho eso- Pero si quiero un cachorro contigo Russland, uno pequeño y muy adorable...

•   •   •

El de ojos cielo calmó su respiración antes de abrir la puerta, había corrido a abrir las ventanas luego de soltar su propio Aroma y echar ambientador de piña para cubrir el rastro del otro Alfa presente, por suerte fue suficiente para que su hermano no sospechara al entrar.

-Weimar. -Saludó neutro el bicolor al más alto, arqueando una ceja ante su ropa manchada y removida como si se hubiese revolcado en el suelo cual perro-.

-Austria. -No estaba nada cómodo con tenerlo en su territorio, nunca tuvieron una relación cercana y menos luego de haber encontrado al alemán desconsolado porque le destruía los nidos-.

-Vengo a orden de Dritte, él.. quiere saber dónde está Alemania. -No tenía tiempo para preguntar cosas que no le interesaban respecto a la vida ajena y fue directo al punto, la razón por la que había viajado hasta allá teniendo que pausar su trabajo-.

-..¿Y eso para qué?, si él mismo echó a mi sobrino luego de arruinarle la vida, perdió todos sus derechos sobre Alemania en el momento en que lo dejó a sus suerte teniendo solo diecisiete y en pleno Celo. -El de piel amarilla frunció el ceño y comenzó a liberar feromonas de enojo como advertencia de que no estaba nada contento sobre recordar aquella crueldad contra el pobre menor-.

-Alemania podrá volver a la finca, pero primero debe reunirse con Dritte para que le explique.. -El de ojos azules no hizo expresión alguna reaccionando a pesar de que estaba en un rango más bajo que su hermano mayor, pero él obedecía únicamente al mencionado pues era el líder actual de su manada-.

-Sal de mi casa, Österreich, no voy a manipular a mi sobrino para que vuelva a ese jodido lugar, él no es una cosa. -Weimar le enseñó los colmillos ya como amenaza, gruñendo y obligándolo a retroceder al dar pasos pesados en su dirección, era una persona muy tranquila normalmente.. pero seguía siendo de la manada germana y tenía un mal carácter guardado para momentos como ese-.

-...Es mejor que le diga alguien de su confianza.. antes de que Dritte mismo lo vaya a buscar. -Finalizó el austriaco saliendo del lugar pues era consiente de su desventaja, pero tendría que informar al respecto de la negativa recibida-.

Un Buen ALFA (RusGer)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora