Capítulo Cuarenta y Nueve.

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Pronto pasaron dos meses más, en total dos años y medio desde que los raptos comenzaron junto con la venganza creciente, Japón tenía ya cinco meses de embarazo y la pareja rusogermana casi seis de relación estable ya viviendo plenamente juntos en casa del Omega.

-Cariño.. saca al perro, ya son las seis... -El de piel roja se removió con pereza, aún le quedaba una hora antes de entrar a turno y claro que quería aprovecharla durmiendo-.

-Tengo sueño, hazlo tú que es tuyo.. -Alemania gruñó bajo y lo empujó un poco con su mano derecha intentando que se levantara él, había hecho papeleo anoche así que tenía sueño-.

-Pero tú lo trajiste a casa para mi cumpleaños.. -Abrió uno de sus ojos el Alfa, amaba mucho a su perro pero.. tenía mucha pereza de sacarlo al jardín pequeño en frente de la entrada, durante ese tiempo se había encargado de revivirlo y hacer crecer flores muy bonitas-.

-.....Vamos Alyosha, tu padre es un flojo -Se rindió el tricolor levantándose con pesadez para tomar una de sus batas y buscar la correa del pequeño pastor alemán que movía su colita con entusiasmo teniendo en el hocico su peluche de rana-.

-Mi vida no es necesario que te describas -El de ojos lavanda rió ronco pero sintió un almohadazo chocar contra su espalda así que soltó una carcajada y se sentó para ver al menor- Es broma, por favor no te enojes amor..

-Prepara el desayuno y fingiré que no oí nada -Entrecerró los ojos el Omega mientras se ponía zapatos, viró los ojos y caminó hasta la sala para abrir la puerta y que el perrito entrar a la zona con césped-.

El pasado mes fue el cumpleaños de Rusia, aquél día se paseó por todas las tiendas posibles sin hallar nada hasta pasar por una de las casas vecinas en donde un llamativo cartel en un poste señalaba que unos bonitos perritos estaban en adopción, así que se acercó a la cochera en donde encontró a otras personas jugando con los mencionados y no pudo evitar encariñarse, sin duda eran lo que necesitaba.. pues el eslavo le había mencionado una vez que siempre quiso una mascota pero debido a la cantidad de personas que eran en su hogar no se pudo, además que sería un perfecto compañero para ambos.

Cuando llegó con el perrito su pareja gritó de la emoción cual niño, todos los eslavos sin excepción estuvieron jugando con el pequeño pastor hasta cansarse y ayudar con la mesa para almorzar. Tenía ya mucha más confianza con sus suegros e incluso China lo invitaba a tomar el té los fines de semana si tenía tiempo, a pesar de la manera en la que había escalado toco con esa extraña organización que se comenzó a presentar como "OCOI" él vivía con felicidad dentro de su burbuja aprendiendo a convivir en familia de manera sana.

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-Hm.. tendremos que pedir el Viernes libre, mi Celo está marcado para ese día -Dijo el de piel amarilla revisando su móvil, apoyándose en el hombro del Alfa cuando subieron al elevador disponiéndose a subir a sus áreas respectivas-.

-No hay problema, aún es Miércoles así que tengo tiempo de arreglar mis pendientes -El azabache asintió tranquilo marcando el botón del piso dieciséis donde debía bajar primero el más bajo, aunque frunció algo los labios y lo miró de soslayo- ¿Quieres que compre supresores o..

-No los compres.. -Murmuró con un ligero sonrojo, el mes anterior Rusia había tenido entrenamiento de reclutas esos días así que tuvo que pasarla solo y tomó sus propios supresores para que no fuese tan difícil, pero ahora quería estar con él-.

-Entonces comparé postres, ten un buen día amor.. -Se despidió el mayor dándole un rápido beso en los labios antes de que las puertas metálicas se cerraran en el décimo sexto nivel frente a las oficinas Omega-.

Alemania le sonrió hasta que su imagen fue cubierta por las puertas, entonces suspiró preparándose mentalmente para cuando llegase a su "Oficina" para comenzar a monitorear las calles que le tocaban en busca de alguna anomalía relacionada con la OCOI.

La primera vez que la policía encontró una pista solida fue totalmente intencional, literalmente estaba pintada en la pared junto al cuerpo de un Alfa inconsciente también castrado químicamente.. ya luego de su expediente salió que había "Trabajado" como proxeneta de Omegas en el barrio Africano. Absolutamente todos los que encontraban tenían historiales cuestionables pero como FBI les dijo al equipo, no porque fuesen escorias podían dejar que esos enmascarados impusieran su propia ley en las calles pues para eso estaban ellos y la agencia de policías.

-¿Y el cabeza de hongo? -El de Aroma a Tierra mojada y Canela pasó tras el de cabello miel para sentarse a su lado en el lugar que le correspondía frente a la gran pantalla que ocupaba casi toda la pared, los deberes iban rotando así que a su grupo le tocaba vigilar esa semana, luego volverían a lo usual de revisar el edificio para luego trabajar de la mano con la policía sucesivamente repitiendo el ciclo-.

-Fue con la policía a revisar el basurero de la calle Clavel, al parecer vio algo en una de sus cámaras, cree que fue el de máscara azul merodeando -Italia bostezó antes de darle un sorbo largo a su café, detestaba las mañanas pero necesitaba el trabajo para darle una merecida buena vida a su familia-.

-Ugh, ese tipo es aterrador.. -Sintió un repelús girando a mirar el tablón con evidencias y fotografías tomadas por las cámaras de seguridad de distintos lugares antes de ser desactivadas, hasta ahora habían captado tres colores de máscaras; Verde, Azul y Gris. Probablemente habían más de esos para poder raptar a tanta gente en ese tiempo-.

-Atentos muchachos, ONU va a venir hoy para una junta y necesito que se aseguren de acordonar toda la calle para evitar alguna manifestación o extraños. -Habló en alto el de parche azul vistiendo un traje formal, debía estar presente junto a los demás diplomáticos pues por motivos de seguridad la reunión con la prensa sería grabada en vivo allí mismo y también hablaría sobre lo que hacían sus agentes para manejar la crisis de seguridad-.

Un Buen ALFA (RusGer)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora