Capítulo Quince.

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-¿Hm?.. ah, eres la gata de nombre raro.. buenos días.. -Bostezó el de ojos lavanda aún soñoliento cuando la minina de espeso pelaje subió a donde dormía para buscar cariño y alguien que le diese de comer-.

Anoche había agradecido infinitamente que el gran departamento tuviese habitaciones para invitados por lo que había podido descansar en una cama en lugar del sofá pues al ser un espacio tan limitado y él tan alto era sumamente incómodo, aunque había dormido bien así que nada más importaba en ese aspecto. Se estiró un poco y tomó su móvil de la mesita de noche notando que tenía una respuesta de su "Madre" al mensaje que le dejó apenas llegaron del super mercado respecto a que no llegaría a dormir esa noche a casa debido a la que si terminó siendo una tormenta de nieve y que se quedaría en casa de un compañero.

Dio otro bostezo con pereza debido a la hora que era y tras pensarlo un poco hurgó en el refrigerador para tomar algunas cosas, haciendo un bonito desayuno dejando todo listo antes de acercarse a la habitación frente a la que ocupó en donde el alemán aún dormía acurrucado entre las mantas habiendo dejado la puerta un poco abierta por si Helligkeit quería entrar en la madrugada. Empujando un poco la puerta pudo apreciarlo con tanta paz que hasta dudó en despertarlo pero debía comer algo antes de volver al rascacielos así que dio ligero golpecitos a la madera mientras decía su nombre en tono bajo para que no tuviese un despertar abrupto.

-¿Hmm.... Rusia?.. -El rubio se removió mirándolo un poco borroso en lo que se sentaba en la cama y frotaba sus ojos para alejar el sueño, oyendo también el maullido de la bola de pelos persa entrando a la habitación moviendo su esponjosa cola con gracia-.

-Hice el desayuno, tienes que alimentarte bien antes de salir el frío.. -Acercándose para tomar su mano el Alfa lo ayudó a levantarse de la cama y guió tranquilamente hasta la barra de la cocina donde estaban servidos los waffles y el jugo de frutas-.

Alemania no esperó mucho antes de sentarse a comer encantado cual niño, que el desayuno fuese relativamente dulce le animó la mañana así que le sonrió ligero al de piel roja que se disponía a sentarse a su lado para comer lo suyo, mientras tanto este por un momento divagó en lo hermoso que sería poder verlo despertar a diario con su dorado cabello un poco despeinado y su delicada voz soñolienta diciendo su nombre.

-¿Tienes algo en tu casillero o quieres pasar antes a tu casa?.. -Terminando de masticar el de colmillos pequeños preguntó mirándolo, ambos tenían la misma ropa de ayer con la diferencia de que su tío siempre le dejaba esa habitación con prendas nuevas que claramente no eran de la misma talla que el eslavo-.

-Tengo ropa extra, no te preocupes -Rusia revolvió un poco su cabello y continuó comiendo mientras leía un poco de noticias en el móvil, nada relevante además de algunos artículos sobre su jefe o el jefe de este, FBI-.

•   •   •

El germano estornudó otra vez en su lugar, a pesar de tener el gran abrigo del Alfa sobre los hombros sus manos estaban heladas debido a su falta de guantes mientras aún estaban en la fría calle, aunque a pesar de que el más alto le ofreció los suyos no pudo aceptar pues ya le había dado lo antes mencionado y no quería aprovecharse de su bondad. Y en recompensa a eso.. se permitió abrazar su brazo izquierdo mientras caminaban, no tenía idea de que algo como eso se sintiese tan bien así que tal vez seguiría haciéndolo pues lo notaba también feliz.

Gracias al cielo Croacia le acercó un café del dispensador y se sentó junto a él a beber mientras charlaban antes del inicio de su turno haciendo algunas insinuaciones pícaras sobre la prenda con Aroma a Tierra mojada y Té negro, por lo que inconscientemente se iba aferrando a ella encogiéndose aspirando su Aroma con el olor de la ligera colonia del Alfa. 

Para el almuerzo este lo buscó, llevándolo a un piso del nivel Alfa que al estar en reparaciones estaba desocupado pero con mobiliario donde podían sentarse a comer tranquilos, estar en aquél lugar le causó un poco de nerviosismo pero se disipó al ver que el ruso traía un guiso de carne de olor espectacular, el cual luego supo que estaba hecho por el padre Omega de este que lo pasó a dejar, pero compartieron ya que el puré de patatas con pollo marinado que trajo el más bajo en la cafetería también se veía delicioso.

-Me gustaría poder cocinar como tu padre, realmente tiene una habilidad exquisita.. -Alemania terminó de degustar la porción de almuerzo ofrecida por el de ojos lavanda que bebía un café bastante caliente y carente de azúcar-.

-Aunque su especialidad son los hijos -Intentó bromear el de uniforme oscuro con una sonrisa divertida aunque también para saber qué opinaba el tricolor sobre su físico, pero al parecer no entendió bien la indirecta y tuvo que decir algo más- Me refiero a que soy bonito o al menos agraciado, ¿No?..

-..Eres muy.... particular.. -El Omega rascó ligeramente su mejilla buscando algo decente que decir, pues desde luego era demasiado tímido para confesarle que tenía unos ojos hermosos al igual que sus facciones muy masculinas perfectamente equilibradas- Eso es lindo..

-Entonces soy feliz de ser la persona más "Particular" del mundo, si -Las mejillas del guardia se tornaron un poco rosas pero su sonrisa se hizo más grande, con su corazón latiendo alegre por lo que realmente era un cumplido de quien le gustaba-.

Un Buen ALFA (RusGer)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora