Capítulo Sesenta y Dos.

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—Te voy a sacar de aquí –La voz tensa del de parche llegó en tono bajo al oído de su pareja, ya veían el humo salir del rascacielos mientras la gente entre asustada y atenta oían las palabras del líder de la OCOI—.

—Pero no puedes irte así como así, eres parte importante de la seguridad –El rubio lo miró nervioso aún abrazado por él algo más alejados de donde habían estado al inicio del caos, se habían replegado con los demás para evitar otro tirador—.

—Entonces voy a renunciar, vamos a casa rápido –América tomó la mano contraria y lo hizo comenzar a retroceder con disimulo, a pesar de su instinto y orgullo no se iba a hacer el héroe ahí cuando el amor de su vida podría resultar herido o incluso perderlo– Nos vamos a quedar allí hasta que esta mierda se calme un poco.

El actual gobierno se jactó de estar limpio de toda la corrupción del "Viejo sistema pro Alfa" pero, dos de sus ministros estaban involucrados en el trafico de Omegas, un canciller compró a tres Omegas haciéndolas vivir en poligamia para su único disfrute personal, un comisionado de policía explotando las capacidades de su hijo Alfa hasta arruinarle las cuerdas vocales y abandonarlo en un descampado, la lista sigue.. –Leyó uno de los cientos de papeles apilados en su escritorio, los dos menores ya no estaban a la vista pero tras la cámara algunos presentes en la mansión observaban callados cómo sus pesares al fin eran revelados al mundo– Y termina con que su querido Líder movió muchas piezas sucias para llegar al poder.... vendiendo un Gamma, su hermano mayor, a su principal antiguo financiador político.

Todas las miradas pasaron a ONU, todos los murmullos hablaban sobre él, todas las cámaras enfocaban su expresión desencajada.

En el edificio, para cuando Italia y el azabache lograron llegar hasta el décimo sexto nivel solo encontraron algunos escombros y aromas muy bajos que para parte de su alivio indicaban que no había nadie ahí, pero también había un pequeño charco de sangre.

—Huele a Irlanda, debe haberse lastimado con algo pero aún así salió con Germania, seguro están pisos abajo, vamos –Viendo que el más alto estaba por entrar en pánico lo empujó para que salieran de nuevo hacia las escaleras para descender, pero en el pasillo se vieron bloqueados por un encapuchado de máscara negra con un arma en sus manos enguantadas– Mierda..

En un acto muy estúpido o muy valiente decidió volver a empujar al ruso, cerrándole casi en la cara la puerta de emergencia quedando solo con el desconocido, dispuesto a usar todo lo que aprendió en sus años de entrenamiento para poder reducirlo.

—¡No te quedes ahí parado grandulón, ve a buscarlos! –Le gritó dándole la espalda a la puerta en lo que con disimulo acercaba su mano a la funda de su arma, pero finalmente optó por abalanzarse contra el otro para intentar desarmarlo—.

Fue un intercambio de golpes que inicialmente lo tenía en desventaja por el cansancio de haber bajado muchos pisos sin detenerse, pero su resistencia de Alfa salió a su favor cuando el más bajo comenzó a reducir la fuerza de sus patadas, al parecer se trataba de un Omega o Beta, pero no pudo seguir pensando debido a que otra explosión lo distrajo. Así dejándole oportunidad al enmascarado de dispararle en la pierna derecha, haciéndolo caer al suelo usando a su favor la nube de polvo que se formó.

—Argh, fottuto bastardo, fa male da morire, ti odio! –El tricolor se retorció en el suelo con su grito de dolor algo ahogado por el casco táctico completo que llevaban los guardias en situaciones como esa—.

(¡Argh, maldito desgraciado, duele como el infierno, te detesto!)

El contrario dejó caer el arma al perder la fuerza de sus manos ahora temblorosas, su corazón comenzó a mayor con velocidad a causa de la mezcla de los miles de pensamientos por segundo que tenía, pero acabó por subirlas hasta su máscara, quitando el broche y dejándola caer al suelo.

—¿Pa..Papi?.... –El de ojos café se quitó el casco con desespero dejando ver las lágrimas que se le comenzaban a acumular en el rostro desencajado e incrédulo ante lo que estaba viendo—.

Ante los ojos intencionalmente ciegos y los secretos escondidos, el pueblo ahora se levanta en contra de sus verdugos elitistas. –El Gamma en la oficina oscura dio dos golpes rítmicos contra su escritorio, en simultáneo siendo repetido por los de máscaras idénticas forradas por papel periódico con noticias sobre los abusos a castas inferiores—.

El de parche azul continuó corriendo mientras sujetaba con fuerza la mano del germano que miraba constantemente hacia atrás por si acaso, optaron por dejar el auto allí en caso de que tuviese alguna alteración peligrosa, estaban relativamente cerca del edificio del rubio así que tardaron solo quince minutos en llegar hasta allá jadeantes por el nerviosismo y cansancio de toda esa situación.

—¿Estás bien?, te traeré agua, no estás acostumbrado a correr así –Una vez cerraron con llave la puerta del departamento sintieron alivio de estar en un espacio seguro con las cosas que conocían—.

—Tampoco soy un vago... pero si quiero agua –Weimar resopló profundo apoyándose en el sofá de tres plazas cercano a la cocina, realmente le dolían las piernas y estaba agotado, pero por suerte ambos ilesos– Cuando vean cómo salí corriendo me despedirán, que bueno que tengo muchos ahorros.

—..Tal vez vivir fuera de la ciudad no sea tan malo por cómo van las cosas... –No quería ser pesimista pero era lo más seguro para ambos, sus trabajos eran muy peligrosos y extenuantes—.

—Soy capaz de irme a vivir a un bosque con tal de verte cortando leña sin camisa –Intentando sobrellevar el caos el tricolor le sonrió al más alto con gracia recibiendo su vaso con agua fría al cual le dio un sorbo largo– Que bueno que tengo una casa de campo en el Norte.

Un Buen ALFA (RusGer)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora