Eleora
Durante mucho tiempo he intentado mantener bien escondidas mis razones para vivir una vida colmada de irrealidades, con muchos secretos por el peso de una venganza, los cuales sabía que tenía por la imagen que repudiaba ver cuando conectaba mi mirada con mis ojos a través de mi reflejo en el espejo porque por ellos emergía a la condenadora que llevo dentro, pero que desconocía hasta este momento cuáles eran porque estaba siendo guiada por los convencimientos implantados para más tarde ser manipulada por alguien que los reparó convirtiéndome en su salvadora.
Ya no puedo seguir mintiéndome cuando ya no hay razones para hacerlo ya que las que me imposibilitaban reconocerme está delante mío dándome con su voz un reinicio a la vida que con muchos tormentos me ha tocado mantener para llegar a una línea de meta que ahora está más cerca porque empiezo a verla dentro de mí.
Es esa misma meta que me carboniza por su reconocimiento tardío del tiempo que perdí oculta en mi misma, que me lastima por el esclarecimiento violento que me lleva a un cuarto de hotel en Venecia en dónde empezó mi ocultamiento de guerra y que me fulmina porque ninguna de las desolaciones que he resistido por los obstáculos racionales que me han puesto justifican lo que he sufrido por una venganza que ahora se fortifica porque tengo suficientes motivos para finalizarla.
Ya la agonía que disimulaba por no encontrar respuestas se esfuma por todos los años de mi vida que pasan frente a mis ojos sintiendo como la brisa cálida acaricia mi rostro atolondrado por la imagen que tengo delante porque es él la persona que me entrega un respiro doloroso de la verdad que han tratado hirientemente de ocultarme, pero no en un recipiente de vidrio como el que se acaba de romper con una realidad embotellada, sino en mi mente que ahora se rompe sepultando la mente de una mujer sensible para resucitar a una mujer sublime, la cual tenía que estar presente en mi desde hace mucho tiempo.
—Mamá, ¿qué te pasa? — susurra mi hija al ver cómo me quedo desorientada, pero no puedo hablarle porque tengo mucho ruido en mis oídos que me impiden ordenar mis palabras.
Las palabras de Francesco me zumban por todas las veces que me decía que la forma de doblegar a mis enemigos era buscándome a mi frente al espejo, puesto que era en mis ojos donde se resguardan mis más retorcidas perversidades, nunca entendí esa referencia, pese a que siempre supe quién era yo en su vida porque él siempre vivirá en mi por convertirme en una versión mejorada de lo que él siempre quiso ser.
Me trasformó a su provecho hasta convertirme en su álter ego, debido a que poseía algo que él no podía tener, ser mujer, pero no una cualquiera, sino una nacida para devastar.
Lo vivido desde mis cinco años despierta en mi mente viéndome tomada de las manos de los escoltas que me llevaban de un país a otro con una seguridad confortable y compartiendo con niñeras transitorias para eliminar de mi ser cualquier oportunidad de tener una relación afectiva.
Me veo entre escalofríos visitando por poco tiempo la mansión principal Martinelli, en la que recuerdo cómo jugaba con mis amigos, como me dormía escuchando la voz pausada de Francesco repitiéndome que sería quien haría caer a un gigante y como despertaba al otro día para viajar a otro lugar con un mutismo que me dejaba callada por varias semanas consecutivas hasta que viajaba nuevamente hacia Italia.
«Arrancó de mi la influencia de mis propios razonamientos, los cuales podían ayudarme a enjuiciar lo que hacía conmigo para someterme a los suyos»
Aunque en este momento me percato de como dentro de mí sembraron una cualidad de defensa a lo que pudiera pasar en mi entorno, «Me estaba convirtiendo en la gran patrona», las palabras de Francesco siguieron repitiéndose cada vez que viaja a Italia hasta que un día esa defensa se hizo notar cuando sentí la mirada que me observaba con una intensidad destructora.
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ESTUPOR
AksiLibro 3. Sensaciones que matan. Lo que comenzó como un juego de sensaciones peligrosas se ha convertido en una guerra implacable por la redención. Eleora y Mihail, unidos por un amor que los ha salvado y destruido, se enfrentan a su prueba definitiv...
