Capitulo cuarenta y ocho

626 35 7
                                        

Keyra Lombardi

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Keyra Lombardi.

Han pasado semanas, y enero está llegando a su fin. Todo parece moverse rápido, pero, a la vez, hay días en los que siento que todo está en pausa. Arche ha estado buscando a la madre de Kyan, pero parece que se la tragó la tierra. No hay rastro de ella, y cada vez que él regresa con las manos vacías, noto cómo su frustración crece, aunque intenta disimularlo. Lo conozco demasiado bien para no darme cuenta. Sin embargo, Arche sigue adelante. Su determinación es algo que siempre he admirado, aunque a veces temo que lo desgaste.

Mientras tanto, Enya tuvo su segunda ecografía hace unos días. Fue un momento emocionante. La pequeña uvita, como le llamamos, está creciendo sana, y eso ha sido un alivio para todos. Todavía no se sabe si es niño o niña, pero los señores D'angelo ya la han llenado de regalos. Nunca había visto una habitación de bebés tan llena de cosas antes de que siquiera nazca. Enya parece más tranquila, más serena, como si todo lo que antes la preocupaba hubiera quedado atrás al ver la imagen en blanco y negro de su bebé. Es un recordatorio de que la vida sigue, incluso cuando parece que se detiene.

Henryk también nos ha dado una gran sorpresa. Le ha pedido matrimonio a Dante. No puedo evitar sonreír cada vez que pienso en ellos. La manera en que se miran, cómo se entienden con tan solo una mirada, me hace creer que el amor verdadero existe, aunque haya momentos en los que yo misma lo dude. La boda promete ser algo inolvidable; ya los imagino organizando todo con un toque de perfección que solo ellos pueden lograr. Por otro lado, Axel sigue siendo Axel, libre y sin ataduras, como siempre dice él. Es difícil no admirar cómo vive su vida, sin remordimientos, pero también me pregunto si, en el fondo, no estará buscando algo que no sabe cómo encontrar.

Zairo ha estado ocupado también. Abrió una nueva empresa en Australia, y al final lograron cerrar el trato. Por mucho que me cueste admitirlo, me siento orgullosa de él. Ha trabajado duro para llegar donde está, y aunque nuestra relación sea complicada, no puedo ignorar sus logros. Hace unos días, él me contó algo que me dejó sin palabras: Violet, su ex, estaba embarazada de Aibek, pero perdió al bebé. No sentí alegría al escuchar la noticia, pero tampoco pena. No después del infierno que me hizo vivir. Violet me robó tanto tiempo, tantas noches de sueños tranquilos, y aunque no deseo su sufrimiento, tampoco puedo olvidarlo.

Por mi parte, también he dado un paso importante: he decidido comenzar terapia. Ha sido una decisión difícil, pero creo que era necesaria. Todo lo que he pasado me ha golpeado más fuerte de lo que me atrevía a admitir. Reconocerlo fue el primer paso, y ahora estoy aprendiendo a lidiar con ello. A veces me siento frágil, como si cualquier cosa pudiera romperme, pero otras veces siento una extraña fuerza creciendo dentro de mí, como si finalmente estuviera comenzando a sanar.

Y ahora estoy aquí, en un hotel de cinco estrellas con Zairo. Decidió tomarse unos días de descanso antes de volver a la empresa. Al principio, dudé en acompañarlo. Nuestra historia está llena de altibajos, y a veces no estoy segura de si es buena idea pasar tanto tiempo juntos. Pero acepté. Algo en su forma de pedírmelo me hizo sentir que, tal vez, estos días podrían ser diferentes.

IndelebleDonde viven las historias. Descúbrelo ahora