CHAPTER FIVE.

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A la mañana siguiente desperté y ví como Mikey ya estaba vestido y parado al lado de mi.

- Buenos días -

- Buenos días- le respondí y di un beso.

- Vístete, bajaremos a desayunar y también te presentaré a mis compañeros- asentí y me levanté de la cama, Mikey camino hacia el closet y saco y blusón de color azul y unos zapatos de piso. - No es mucho, pero tendrás para vestirte -

- Gracias Mikey- tome la ropa y me vesti, en cuanto termine ambos bajamos al comedor donde se escuchaban varias voces.

- Te digo que así no se hacen los omelette -

- Cállate drogo tú jamás has preparado una comida en tu vida -

- Yo prepararé el desayuno -

- Tú vas a quemar la casa -

- Entonces prepararlo tu Kokonoi -

- Buenos días- hable y todos guardaron silencio.

- Buenos días- respondió Takeomi y los demás se sentaron en sus respectivas sillas.

- Que es lo que intentaban cocinar? -

- Omelette - respondió un chico de cabellos púrpuras y mechas negras. - Pero digamos que mi hermano no es muy bueno cocinando -

- De hecho, nadie aquí lo es -

- Si quieren yo puedo preparar el desayuno- sugerí pero Mikey volteo a verme.

- No es necesario que lo hagas tú, podemos contratar a alguien para que lo haga -

- Insisto, sólo una vez- Mikey acepto a regañadientes y comencé a preparar el desayuno, en cuanto termine Takeomi y Sanzu se acercaron para ayudarme y nos sentamos a desayunar.

- Hoy Takeomi, Kokonoi, Ran y Rindou acompañaran a Narumi a comprarse ropa, zapatos y lo que ella quiera -

- No es necesario -

- Claro que lo es, no permitiré que mi esposa vista mal y use la misma ropa de siempre- nadie dijo nada hasta que terminó el desayuno y cada uno se marchó a su respectiva habitación.

Mikey y yo nos fuimos a la nuestra y al entrar me di una ducha y también me arregle un poco para ir a comprar mis cosas.

- Ya nos vamos -

- Seguro que no me quieres acompañar -

- Tranquila estás en buenas manos, además tengo asuntos importantes que tratar con respecto a mi negocio -

- Entiendo- deje un suave beso sobre sus labios y salí de la casa junto a los otros.

El chico Rindou abrió la puerta del coche y dejo que entrara yo primero, después entro él y al último los otros tres, en cuanto estuvimos los cinco dentro del auto Takeomi lo puso en marcha hasta un centro comercial.

- Gracias- le agradecí a Takeomi cuando me ayudó a bajar del coche. Entramos al centro comercial y todos voltearon a verme, se sentía bastante raro. A la primera tienda a la que entramos fue a una donde vendían ropa casual, compré siete jeans, ocho blusas y también compré algunos suéteres. A la siguiente fue una donde vendían exclusivamente vestidos, ya fueran sencillos, para la playa, de noche, gala o para un evento en jardín.

- No creen que esto es mucho -

- Mikey jamás bromea cuando dice que quiere que uses lo mejor- respondió Ran a lo que sólo asentí y tome los tres vestidos, debido a que no era muy fanática de estos sólo opte por llevar tres de cada uno. Del único que compre cinco fueron los de gala, ya que Takeomi dijo que Mikey solía ir muy seguido a eventos importantes y como sería su futura esposa tenía que ir bastante elegante.

Después pasamos a una tienda donde vendían ropa interior y también trajes de baño, sólo a esta tienda me dejaron entrar sola ya que no querían ver lo que compraría. Luego fuimos a comprar zapatos y de ahí a comprar maquillaje y joyería, también compré algunos bolsos y carteras. Todo esto era bastante nuevo para mí pero aún así no quise decir nada. En cuanto terminamos de comprar las cosas fuimos directo al coche, donde nos tardamos un buen rato al meter todas las cosas sin que nada se rompiera, en específico el maquillaje y la joyería.

En cuanto llegamos a la casa una señora gordita nos recibió en la entrada junto a otra señora.

- El señor nos dijo que la esperaba en el patio trasero y nosotras llevaríamos sus compras a la habitación -

- No necesitan ayuda -

- Es mejor que hagas lo que dice Mikey si no quieres verlo enojado- asentí y fui hasta el patio trasero donde ví a Mikey sentado en la orilla de la alberca.

- Para que me llamabas -

- Sólo quería saber si esto te estaba gustando -

- Es extraño, jamás me imaginé que terminaría en un centro comercial comprando cosas bastante caras -

- Pues vete acostumbrando -

- Espero que no te moleste el que haya comprado libros -

- Tranquila eso no importa, que tal te fue con las compras. Kokonoi no sé aloco por los precios -

- No, de hecho era el quien escogía la ropa más cara -

- Ya veo, quieres nadar- no me dió tiempo de responder cuando sentí como ya estaba dentro de la alberca, Mikey sonrió y se quitó la camisa dejando ver su abdomen y se lanzó un clavado.

- Eres un tonto, me pude haber ahogado- le dije aventandole agua a la cara pero él sólo se acercó hasta mi y me tomo de la cintura. Lleve mis manos detrás de su nuca y lo acerque a mi, él sonrió y comenzó a besarme. Poco después ambos fuimos interrumpidos por la voz de una mujer.

- La comida ya está lista, señor -

- Gracias por avisarnos- respondió Mikey. - Vamos nena es hora de comer- él fue el primero en salir de la alberca así que tomo una toalla y después me ayudó a mi a salir del agua, cuando estuve afuera cubrió mi cuerpo con la toalla y ambos entramos a la casa, bajo la atenta mirada de aquella mujer.

- ¿Por qué contrataste a nuevas personas? -

- Por qué tú eres mi esposa y no tienes por qué preparar la comida para todos -

El sucesor de Bonten Donde viven las historias. Descúbrelo ahora