CHAPTER TWENTY FIVE.

444 34 0
                                        

Mikey había regresado hace unas semanas así que de nuevo no volví a hablar con mi hermano y tampoco iba a verlo. Pero había convencido a Takeomi de que le entregará cartas cada que pudiera verlo, así que de cierto modo aún nos manteniamos en contacto y hacia todo lo posible por mantenerlo al tanto de mi embarazo.

── Narumi¿Cuando es tu próxima cita? ──

── Dentro de un mes, está vez si podrás acompañarme, ¿Verdad? ──

── Claro que sí, estoy muy ansioso por saber el género de nuestro bebé ──

── Deberíamos de ir pensando en algunos nombres, no crees── Mikey asintió para después despegar la mirada de su computadora y caminar hasta el sillón donde estaba sentada. Una vez que llegó a mi lado depósito un suave beso en mi frente y después me cargo para regresar a su silla y dejarme sentada sobre su regazo.

── No sabes lo mucho que extrañaba estar así contigo ──

── Yo también te extrañe, me hacías mucha falta y la cama se sentía muy grande para mí sola── respondí con una risa dejando recargado mi rostro sobre el pecho de Mikey.

── Yo también sentía muy grande la cama, te prometo que en cuanto nazca el bebé nos iremos los tres juntos ──

── ¿Por qué no ahora?── pregunte levantando mi mirada y viendolo a los ojos.

── Parece que alguien nos ha visto juntos, así que hasta no descartar la posibilidad de que alguien quiera hacerte daño, a ti o al bebé, no los expondré ──

── Está bien. Estoy muy emocionada, jamás creí que algún día sería mamá ──

── Pues velo creyendo por qué en cinco meses vas a tener que pedirle ayuda a Nara ──

── Tú también vas a ayudarme, además acuérdate del trato que hicimos── le dije al mismo tiempo que le daba un beso en su mejilla.

── Cierto, lo había olvidado── respondió con una risa nerviosa, para después depositar un pequeño beso en mis labios; con una sonrisa negué y le correspondí aquel beso. Mikey comenzó a recorrer mi cuerpo con sus manos hasta detenerse en mis nalgas y darme un pequeño apretón, el cual me hizo soltar un leve gemido.

── Ah~ Mikey~── sentí como sonrió sobre mis labios y llevo una de sus manos a mis senos dónde les dió un pequeño apretón. Estaba por volver a hacerlo cuando la puerta fue abierta por un, muy agitado, Kakucho.

── ¡Mikey nos están atacando! ──

── ¡Maldita sea! ¡Saca a Narumi de aquí, también saca a los niños de Rin!── me aparte del regazo de Mikey para después salir los tres de la oficina. Yo corrí con dirección a la habitación de los hijos de Nara y los saque con ayuda de Kakucho.

── Kanji vendrá por ustedes y los va a sacar ──

── No, no nos puedes dejar solos ─

── Mi deber es proteger a Mikey, si quieres que tú hijo tenga un padre que lo vea crecer, déjame ir a ayudarlos── asentí y solté su mano para dejar que él fuera con Mikey, Nara apareció poco después y nos llevó a los tres por un túnel.

── Hikaru por favor ya no llores ──

── Mami tengo miedo ──

── Tranquilo cariño nada malo te va a pasar── lo tranquilizó Nara por un momento, permitiéndonos que saliéramos de aquel túnel, Yuri soltó mi mano y se acercó a su mamá dándole un fuerte abrazo a ella y a su hermano.

── Tenemos que buscar a Mikey y a los demás para salir de aquí ──

── Claro que lo harán, pero será a mi modo── sentí un arma apuntandome a la cabeza y después los brazos de una persona rodeando mi cuerpo. ── Y no se les vaya a ocurrir gritar porque me cargo a los cuatro aquí mismo. Pon el arma en el piso y pateala hacia mi ──

~Mikey~

Al bajar las escaleras logré ver a los chicos disparar y también como algunas balas rompían los arreglos o las ventanas, en cuanto Takeomi me vio bajar comenzó a disparar cubriendome hasta que estuve cerca de ellos. Los siete salimos de dónde nos estábamos cubriendo y salimos hacia el patio para seguir disparando, a lo lejos logré ver cómo Kakucho nos lanzaba más armas así que voltee a verlo con preocupación.

── ¿Dónde está Narumi? ──

── Está con los hijos de Rin, pero no te preocupes Nara va para allá y Kanji los va a sacar de aquí ──

── Más vale que así sea, no pienso perder a mi familia ──

── ¡Manjiro!── esa voz, esa voz yo la conocía así que comencé a buscarlo por todos lados pero no lograba verlo. ── ¡Adivina a quién tengo aquí!── en cuanto el polvo se disolvió y lo encontré mi mundo entero se paralizó.

El sucesor de Bonten Donde viven las historias. Descúbrelo ahora