CHAPTER EIGHTEEN.

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Luego de un rato de estar platicando con Sanzu me despedí de él y me prepare para ir a dormir. Una vez lista me acosté en la cama, la cual se me hacía más grande y fría. Me di la vuelta y abrace una almohada.

Mikey y yo habíamos estado durmiendo en cuartos separados, él dormía en su oficina y yo en nuestra habitación; así que ahora sentía más fría la cama y también la sentía más grande, pues estaba acostumbrada a dormir abrazada al torso de Mikey. Poco antes de que logrará conciliar el sueño escuche como tocaron la puerta del cuarto, así que me levanté a abrir al hacerlo ví a Mikey parado mientras sostenía una botella de Whisky.

- Perdóname, estoy actuando como un idiota -

- Manjiro -

- Por favor perdóname y no me dejes solo, no de nuevo no podría soportarlo- se acercó a mi y lo abrace dejando que su aliento chocará contra mi cuello. Se notaba que había estado bebiendo.

- Mikey necesitas dormir -

- Déjame dormir contigo eres mi esposa y los esposos duermen juntos -

- Manjiro estás ebrio -

- Por qué te amo y no soportaría el poder perderte- asentí y lo lleve hasta la cama donde lo senté y comencé a quitarle la ropa. - Lamento haberte tratado tan mal, pero creí que te perdería -

- Ya basta, será mejor que duermas- luego de haber dicho eso le quite la botella y ambos nos acostamos en la cama, obviamente dormimos dándonos la espalda.

A la mañana siguiente sentí como alguien me tomaba de la cintura y me apegaba a su torso, así que me di la vuelta y logré ver a Mikey con los ojos cerrados y el entrecejo fruncido. Sonreí y me acerque para darle un beso en la mejilla pero antes de que pasara eso nuevamente volvieron a invadirme las ganas de vomitar, por lo que me levanté rápidamente y corrí en dirección al baño. Terminando de vomitar me levanté y limpie la boca, tome ropa limpia y antes de meterme al baño para darme una ducha Mikey hablo.

- ¿Qué hago aquí? -

- Estabas ebrio y veniste hacia acá -

- No te hice nada -

- No solo dijiste que no soportarías el perderme- dije para después darme la vuelta. - Te quiero pedir una cosa, se que estás enojado conmigo pero quiero ir a ver a mi hermano. ¿Me darías permiso de ir a visitarlo? -

- No -

- ¿Por qué? -

- Porque eres mi esposa y pueden hacerte daño -

- Ahora sí soy tu esposa por qué te recuerdo que este último mes me estuviste tratando como una maldita desconocida -

- Puedes dejar de gritar me duele la cabeza! -

- Yo no tengo la culpa y no estoy gritando, sólo te pedí ir a ver a mi hermano -

- Y ya te di una respuesta, no irás a verlo -

- ¿Por qué? ¿Por qué no puedo ir a verlo? -

- Porque eres mía, me perteneces a mi y eres mi esposa aunque no te guste- dijo para después levantarse de la cama y salir del cuarto cerrando la puerta tras de si. En cuanto me dejó sola, de nuevo, tome mi ropa y la avente a la puerta dejándome caer al piso.

- Te odio Manjiro! Te odio!- grite al borde del llanto y me abrace a mí misma, al poco rato entro de nuevo ーal parecer más calmadoー y me dijo que me arreglará ya que iríamos a un lugar, antes de que me diera tiempo de preguntar él volvió a salir.

Solté un suspiro y entre al baño para, ahora sí, darme una ducha; mientras me tallaba el cuerpo recordé que aún no me había llegado mi periodo pero me tranquilice al recordar que era irregular así que termine mi ducha y salí del baño, mientras me arreglaba llegué a sentirme mareada pero lo relacione al no haber bajado a desayunar así que en cuanto termine de arreglarme baje a desayunar.

- Buenos días -

- Hola Narumi- antes de que respondiera ví como el piso comenzó a moverse y yo caía lentamente.

- Narumi!- gritó alguien y después todo se volvió negro. Desperté en mi cama mientras un doctor me revisaba y Mikey estaba a mi lado, sentado en una silla.

- ¿Qué me pasó? -

- Oh señorita Sano me alegra que despierte, le estaba explicando a su esposo que esto es normal -

- ¿Por qué? -

- Está embarazada -

El sucesor de Bonten Donde viven las historias. Descúbrelo ahora