CHAPTER SIXTY.

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──¡Maldita sea!

──¿Que pasa?── entre corriendo al despacho y logré ver una taza rota en el suelo y café alrededor de ella.

──Se me cayó la taza

──¿Estás bien no te cortaste?

──No, solo se me cayó la taza── asentí y me hinque para comenzar a recoger los vidrios. ──Parezco un maldito inválido

──Mejor ve con el bebé, ¿Podrías cambiarle el pañal?

──¡Acaso no entiendes que tampoco puedo hacer eso!── gritó molesto y tiro un par de libros que había sobre el escritorio. Detuve lo que estaba haciendo y me levanté.

──¡Entiendo que te sientas frustrado, pero no es mi maldita culpa que tú hayas recibido un disparo! ¡No tienes por qué descargar tu ira conmigo!

──¡¿Entonces que hago?! ¡¿Cómo malditas puedo hacer las cosas sin hacer un desmadre?! ¡Respóndeme!── gritó azotando su mano en el escritorio, por inercia me aleje de él.

──Hablaré contigo cuando estés más tranquilo

──¡Vete como la maldita cobarde que eres! ¡Huye como lo hiciste con Manjiro!── gritó de nuevo, está vez no lo aguante y le solté una cachetada.

──No tienes derecho de hablar sobre mi vida con Manjiro, tú no tienes idea del infierno que vivía ahí── dicho eso me di la vuelta y salí del despacho.

──¿Está todo bien?

──¡No!. Lo siento no debí gritarle, iré al patio con Hizashi

──Entiendo── Ana me dió a Hizashi y los dos salimos de la casa.

──Señorita creí que no saldría de la casa

──Shion podrías llevarnos al parque, estoy cansada de estar aquí encerrada

──Claro yo los llevo── caminamos rumbo a la camioneta y nos subimos, en cuanto estuve dentro las puertas de a los lados se abrieron y subieron varios hombres.

──¿Shion?

──El señor dijo que cuando usted pidiera salir que fuera acompañada, ya sabe el porqué

──Pero él jamás llegará hasta nosotros

──Eso no lo sabemos── respondió y encendió el auto. Una vez que llegamos al parque me baje del auto seguida de todos los demás.

──Quizá ustedes deban quedarse aquí, no quiero llamar la atención

──Estaremos cerca de todos modos

──Eso ya lo sé── un guardia me entrego mi bolsa y camine directo al parque.

[•••]

3 años después.

Habían pasado ya dos años, Hizashi ya había aprendido a caminar y sus primeras palabras las había dicho después de que cumplió el año. Daniel y yo habíamos hablado después de lo sucedido y arreglamos nuestros problemas.

─¡Hizashi!


──Deja de gritarle

──Cállate que por tu culpa es así── le respondí volteando a verlo. Él solo se rió y yo le avente el cepillo.

──¡Oye!

──Ya deja de reírte y apúrate, vamos a llegar tarde

──Es Alejandro, nos va a dejar entrar aunque lleguemos tarde

──Pero somos los padrinos── le recordé y él salió a buscar a Hizashi. Hoy Alejandro y Susana se casaban, habías decidido hacerlo así ya que no quería casarse mientras estaba embarazada y después de que nació su bebé, la cual había Sido una niña, se centro solo en ella. Así que hoy era su boda y nosotros habíamos acordado ser sus padrinos de los anillos.

──Lo había olvidado

──Me lo imaginé, ven Hizashi vamos a bañarte

──No crees que será mejor si lo dejamos con mi mamá

──Pero ella también va a salir, además no se me hace justo que siempre que salgamos tengamos que dejar a Hizashi con ella, ya está grande y no puede cuidarlo todo el tiempo

──Pero y si se llegará a dormir

──¡Abuelita!── gritó Hizashi desde adentro y en eso entro Ana al cuarto.

──Está en el baño

──Ya voy pequeño

──Él la quiere mucho y ella a él

──Pero

──A mí no me importa que lo dejen conmigo, mis amigas cancelaron la salida así que me puedo quedar con él── respondió al mismo tiempo que salía con Hizashi en brazos.

──¡Si! Día con abuelita

──Está bien, te puedes quedar con ella

──Vamos a arreglarte muchacho

──¡Pero pórtate bien!── grite después de que salieron del cuarto.

──Al parecer no te escucho

──Cállate y apúrate──me di la vuelta y seguí planchando mi cabello, una vez que termine camine al vestidor y tome el vestido que me había comprado. ──Daniel puedes ayudarme

──Claro

──Sube el cierre del vestido, por favor

──Te ves muy linda en ese vestido

──Todas las damas de honor llevamos uno así

──Pero a ti te queda mejor── respondió dándome la vuelta y le dió un beso.

──Ya apúrate que se nos hace tarde

──Cómo usted ordene jefa── en cuanto terminamos de arreglarnos tome mi bolso y un suéter y nos despedimos de Hizashi.

──Por favor pórtate bien y no hagas travesuras. Te amo mucho mi niño

──Yo también mami

──Se nos hace tarde

──Los vemos al rato, adiós suegra

──Adiós

──¡Adiós mami, adiós papi!

──¡Adiós campeón!


El sucesor de Bonten Donde viven las historias. Descúbrelo ahora