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Su intento de hablar se quedó en solo eso. "un intento".
De esa misma manera estaban los otros 2 qué presenciaron este inesperado y fantástico momento qué podría enmarcarse en los libros de la historia humana.
El suceso qué ocurrió ante los dos testigos fue sencillamente imposible de creer. La misma persona qué acabó por si misma con 150 hombres, la misma que lideraba una de las pandillas más fuertes de todo Tokyo, la misma qué si quisiera te borra de la existencia con uno de sus golpes.
A esa misma persona, una chica ciega de nombre Poka Leone le volteó la cara con ua cachetada.
No cualquier cachetada.
LA MALDITA CACHETADA.
Su sonido fue espectacularmente aterrador, ¿coincidencia?. eso mismo era la única descripción de lo que sus rostros expresaban ante este fatídico hecho.
Terror inundaba en los ojos de Reiko, pero sobre todo en Andrew. .
Era un hecho jodidamente improcesable, Andrew estaba apunto de tener un colapso y Reiko casi casi le dice la típica frase de delincuente del df; "YA MAMASTE".
Repentinamente, una sensación distinta sucumbió a Dettmer. sintió como una de sus manos se movía de manera radical y inquieta. Era evidente, la culpable era Poka qué no paraba de temblar del miedo.
Ni siquiera era capaz de asimilar lo que hizo, esta era la primera vez que le hacía daño a alguien por su voluntad. Estaba apunto de llorar de los nervios, sus labios temblaban, pero sus ojos jamás mostraron arrepentimiento.
Senju quien no se había esperado esto ni en un millón de años, frotó su mejilla con su suave y fría mano, shockeada por aquella inesperada reacción.
Sin embargo no estaba enojada, o al menos no parecía estarlo.
A final de cuentas ella comprendía qué se lo había ganado, si bien solo intentaba asustarla para ver de que era capaz por Andréw, jamás había esperado ser golpeada por una mano tan pequeña.
Por su parte no parecía haber reacción alguna más allá del shock.
Quién no se lo tomaba bien, era la capitana de la tercera división.
Con gran enojó mordió sus labios mirando a la chica qué acababa de golpear a su líder.
— ¿¡Sabes lo que acabas de hacer!?— Reclamó Reiko furiosa dando un pesado paso al frente.
Mismo qué sería devuelto atrás por la peliblanca de azules ojos como el hielo.
— No des un paso más. — Ordenó fríamente. — Esta bien.. Yo me lo busqué — Agregó Senju, su mano no dejó la zona qué ya teníaenrojecida.