¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Su simple expresión, sus meros ojos delataban la sorpresa y gran extrañeza qué sólo ese momento pudo ocasionar.
Sus bellos ojos azules miraban perplejos al tipo qué estaba frente a su campo de visión.
— ¿Qué.. Demonios..? — Fueron las palabras qué con dificultad salieron de su boca.
Jamas había mirado a Kaori de esa manera tan particular.
El chico de carácter fuerte, parecía destrozado a pesar de no ser el quién estaba en el piso.
Sus pupilas, su expresión y su aura daban vibras diferentes. De pie ante el cuerpo del sujeto qué lo retó, sangrando de la nariz y de su frente.
Con nudillos rojos qué no se sabían si la sangre qué goteaba era suya o de su rival. Sumergido en su propio silencio, solo se dedicó a mirar aquella persona qué le dio bastantes problemas por alguna razón qué el no quería aceptar.
Reiko siendo testiga de su rara forma de ser, caminó hacía el con cuidado para tomar su hombro, intentando apasiguarlo. — ¿Estás bien? — Preguntó preocupada.
Kaori no volteó la mirada en ningún momento, solamente pegó un largo suspiro y contestó. — Esto me frustra demasiado.. — Resopló jadeando por el cansancio. — No puedo creer, qué este imbecil me haya dado tantos problemas. Admito qué era fuerte, pero se supone.. Qué con mi entrenamiento yo.. debería serlo mucho más.. — Exclamó dejando revelada su enorme inseguridad mientras apretaba los puños fuertemente.
Con ojos furiosos y lleno de melancolía, no entendía cómo ese sujeto había sido capaz de llevarlo a tal límite, esto se sentía peor que ser humillado, incluso peor qué morir.
Sumergido en su mundo interno, qué se había vuelto un severo caos.
La suave palma de Reiko lo levantó de ahí, con todo el esfuerzo mental qué podía, trataba de modular alguna frase que pudiera ayudarlo, al menos un poco.
Pero Reiko no era buena en eso..
En cambio una risa debajo de ellos se escuchó débilmente, exactamente una débil, al igual qué su tono agonizante.
— Creí qué te había noqueado — Dijo Kaori inexpresivo, observando al tipo sonreir burlonamente con la boca manchada en el color más violento qué hay.
Este solamente alzó la mirada, reflejando algo extraño. — ¡JaJá¡ ¿Dices que yo soy fuerte? — Contestó dejándolos confundidos. — Sí eso es lo que piensas.. No quiero ni imaginar cuando conozcas a Joe — Exclamó fervientemente, riéndose aún más fuerte.