Capítulo 31

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Narrador omnisciente

El italiano solo observa el enemigo , todo esta bajo control, todo como el lo planeo .

El enemigo se da la vuelta y espera que saque su arma. Al segundo el lugra esta inundado de Diablos matando con todo tipo de armas especializadas: francotiradores, metralletas, navajas, con todo lo posible para defender a los suyos .

Max da las ordenes,lo hackers cuentan cada segundo para enviar una anillo mas de Diablos , que llegan al segundo. Iker , Akihiro y Santiago de protegen entre ellos y al rey y su dama sin pudor ninguno.

El rey actúa rapido y cubre a su dama, no deja que ninguna bala la toque. Ni el. Ni las otras tres mafias juntas.

Latino America

Rusia

Japón

Todas estas tienen su segundo ojo sobre ella .

Ellos dos caen al sulo, el rey tapa las orejas de su dama al ver que las balas resuenan muy fuerte ,ella
abre los ojos. Esta asustada, no pensaba que esto iba a suceder. El italiano no quiso traerla pero no había de otra, tenía que acabar con ellos antes de que ellos lo hagan.

No quería dejarla sola otra vez.

No después de lo ocurrido

El se pone de pie , los Diablos hacen una pared para cubrirlos, encargan munition y disparan, la protege con su cuerpo, ella no tiene que salir herida por nada del mundo, se repite el italiano y su gente, la pone detras de el y empieza a disparar. Nada lo detiene. El odio se mete en su sistema al recordar las palabra de la doctora, saber que esta molesta con su gente hace que acabe con la mayoría de los enemigos. Dispara intentando desquiciarse , pero no funciona.

Nada le hace olvidar el odio que tiene.

Toma una ametralladora, los muertos se duplican, el primer anillo de enemigos cae. Es el momento de sacar a la doctora. El italiano se gira, ella está asustada, está apegada a él como si en cualquier comento el saldría corriendo.

El no quería traerla, sabía que esto no sería bueno para ella, sabía que no quería ponerla en riesgo, no quería que tuviera miedo. Le acaricia la cara, intentando calmarla, pero ella lo mira con miedo.

Los diablos se ponen en posición, todo esta listo para sacarla. El asiente y ella entiende que es el momento, salen corriendo, el italiano saca su arma y despeja su camino, no permite que ninguna bala la toque. Ella salta por encima de los cadavers muertos con miedo a que termine igual.

Salen del lugar, los diablos siguen matando y protegiendo a los suyos.

Se paran delante del coche, sus manos tiemblan, el ruido de las balas  hacen que resuenen en toda la fábrica.

Adriano se acerca, abre su puerta , la doctora hace lo mismo en cuestión de segundo , pero un ruido de bala muy cercano la alerta.

El brazo del rey está sangrando.

- Adriano, tu brazo- el empieza a conducir para sacarla de aquí lo antes posible.

- esta bien, está bien, no es profunda - la tranquiliza, aunque ve que no funciona, ella lo observa preocupada por la bala- No te preocupes Bianca, no entro tan profundo en mi brazo.- ella no parece creérselo, hay mucha sangre. Pero decide no insistir. Intenta calmarse, el ruido de las balas le hacen mucho dolor en la cabeza , esto fue un miedo para ella. Pero una victoria para la mafia italiana.

Siguen conduciendo, dos furgonetas los acompañan por todo el camina , no dejan que nadie más se meta en su camino.

Es hora de retirase de Japón. Se adentran en la pista de aterrizaje, los cuatro aviones están listos para despegar . Ellos bajan del coche, ella le sigue el paso, es hora de volver a su hogar.

El Rey y su MedicinaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora