Capitulo 69

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Adriano de Fabbri.

Me  paro viendo el lugar que será destruido dentro de solo varios segundos.  Exportan a toda la gente que será matada por lo que hicieron a la  doctora. Veo los barcos, ya es de día, el sol acaba de salir, el mejor  momento para poder contemplar como la casa se hunde en el agua, igual  que ellos lo harán.

Camino  sin prisa, los veo, están inconscientes y resguardados por mi gente,  más de diez hombres los apuntan en todo momento. Sigo mi paso, ya no hay  ningún ser vivo en esta isla o por los menos dentro de varios segundos,  estoy a pocos metros de subir con mi gente, pero algo me detiene.

Un  pequeño brillo choca contra mis ojos, gracias a  luz del sol es notable  entre las cenizas. Doy varios pasos y me agacho para ver que se trata.  Con los dedos, hago a un lado las cenizas, pero me quedo pensativo al  ver el brazalete de la doctora en el suelo, está intacto, aunque  este sucio, mis dedos lo limpian con suavidad. Lo contemplo, los  diamantes siguen en su lugar, ni uno solo salió, pero sí que la cadena  está rota, el porqué se cayó de su tobillo.

Me vuelvo a poner de pie. Lo veo de más cerca, es realmente hermoso, mi doctora tiene buenos gustos.

Lo  guardo en mi bolsillo, tengo que saber si llego bien junto a Iker, que  los dos se encuentran en el lugar que prepare para ellos. Subo a los  barcos viendo por última vez lo que una vez fue la casa de mi abuelo.

-Es  hora de irnos- habla Max a mi lado, solo lo veo y asiento, pensado en  el fin de esta casa.Saco mi arma, visualizo la gran línea de gasolina.  Las balas resuenan en cuanto disparo en el  punto exacto creando una  gran y fuerte línea de fuego, que dentro de poco activará  los  explosivos.

Los  barcos se mueven, pero mis ojos siguen el paso del fuego, que se agranda  cada vez más, con su paso, quema cada estructura, cada hombre de  seguridad que até para acabar con ellos.

  Me adentro al barco, mi gente sabe lo que hay que hacer, pero aun así  me pongo a dar órdenes, verifico que todos estén en su lugar. Pasa una  media hora, llegaremos a tierra firme dentro de poco, pero aun así, hay  un gran recorrido que hacer de aquí a Italia.

Me  adentro en mi habitación, a través de la radio, sigo escuchando la  información que nos va dando la central. Enciendo la ducha y dejo que el  agua cada sobre mi cuerpo, esto nos está matando, dos mese sin dormir,  dos eses en un caos sin ella, dos meses donde todo estuvo hecho un  desastre. El agua sigue cayendo por mi cuerpo, pero pare de lavarme,  ahora solo suspiro pesadamente viendo la pared.

Solo espero que ellos estén bien, que Iker y la doctora hayan llegado a tiempo.

Es lo único que pido .

Ese  lugar está igual de controlado que toda Italia, puse a más de 50  hombres para ellos, también traje al chef desde Japón para ella. Pienso  que le ayudará  en algo. Eso quiero pensar.

Me  coloco un traje negro, diferente al anterior, este ya no está lleno de  sangre y cenizas. Tomo lo necesario ante de salir de la habitación rumbo  a ver a Max.

-las  tropas nos esperan en la orilla, detuvimos a la gente que se negó  dejarnos ejecutar la acción, pero ya sabes donde acabaron- me siento en  la mesa junto a él, solo quedan varios segundos para que lleguemos.

- Bien echo - es lo único que digo viendo el mar.

-Que harás con ellos?-Lo veo a la cara, pero él ya sonríe sabiendo lo que toca.

-Tú déjamelo en mis manos-

-Como tú digas- ríe.

-Hay  novedades de Iker?- cabio el tema- quiero hablar con él antes de que  lleguemos, necesito saber qué pasa por ahí- su risa se detiene.

-Adriano-  deja de contemplar el mar y me mira serio- No sea muy exigente con eso,  ella no debe de estar bien, recibió lesiones y no solo físicas, pueden  llegar a ser traumas- suspiro, no quiero que nada de eso sea realidad,  pero sé que si eso pasa, estaré para ella- sé que fue demasiado tiempo,  dos meses no son fáciles, pero deja a Iker encargase de eso, él sabe qué  hacer, si se mostró voluntario es porque sabe.-

-No  lo haré- demando serio, él me mira sin creerlo- esta vez no puedo  esperar más Max, mira lo que paso cundo decidimos esperar dos meses,  ella salió más herida. No pasaré por el mismo error dos veces, si ella  lo desea me alejaré, si no estaré ahí hasta que todo vuelva a la  normalidad-

-Nada será igual, una persona que fue dañada una vez, no será la misma-

No esperaré eso, lo tengo claro.

-No  te voy a llevar la contraria, nosotros mismos pasamos por ello, ahora  solo te pido que me dejes ver que pasa por ahí. Estere para ella aun así  tenga que quemar el mundo entero- hablo severo. Él solo se echa para  atrás, negándose con la cabeza.

-Sé  que no te puedo detener, te conozco desde hace años, pero solo te pido  que tengas paciencia, esto del amor es nuevo para ti- lo miro al ver sus  intenciones tontas. Se echa a reír.

-El teléfono- nada puede quitar su sonrisa al saber que dio en el blanco.

-Hay amigo, aveces  olvidas que te conozco tanto.-

-Si  me conocieras sabrías que estoy a dos dedos de matarte por tus  tonterías- su risa se quita, pero la mía aparece, al fin acabamos los  dos riendo en susurros.

Me  pasa en teléfono, el mismo que tomo entre mis manos y reviso la  posición del ruso. Todo parece estará en su lugar, esta en la casa. Sin  pensarlo dos veces, lo llamo.

- Hay déjame dormir bombón - su voz es ronca.

- Levántate necesitamos  hablarte-doy directo.

- Hay ahora no! Más tarde- ruedo los ojos.

- Dos segundos- escucho un ruido después de mis palabras.

- Si! Que pasa ?-

-Como están las cosas por ahí ?- me levanto de la mesa, estamos llegando a tierra firme, de echo ya la vemos.

- Pues...-

Algo va mal.

-Que paso ?!- suspira del otro lado de la  línea.

-  Las cosas no serán fáciles Adriano, está más que dolida- siendo la  presión en mi pecho, y lo dejo hablar- cuando llegamos a la casa, lo  primero que hizo fue salir corriendo, llorar a  mares, se le nota desde  kilómetros su dolor. Llegue a alcanzarla, pero tenia una tos severa, no  sé realmente qué fue, pero duró varios segundos, hicimos los ejercicios  respiratorios, pero a la segunda la perdíamos- cierro los ojos, ella no  debe de pasar por esto.

- Gracias por  estar a su lado, pero tranquilo ya  estamos en tierra firme, llegaremos en varias horas- declaro.

-Adriano ella piensa que ya no la amas, que la abandonaste- eso fue un golpe duro.

-  Dile que eso nunca pasará, que estaré junto a ella.-  digo bajando de  los barcos- ahora encárgate solo de estar junto a ella, no le quites del  ojo de encima. Estaremos por ahí antes de la llegada de la luna-

- Te pasas por el culo lo que te  decimos verdad ? -

-  Tengo que estará junto a ella, incluso si es el fin del mundo, tengo  que recuperar a mi reina antes de que sea demasiado tarde-

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Holi Holi

Con mucho cariño y amor:

Riham_DZ

El Rey y su MedicinaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora