50 Película - Valentina

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—¿Qué ha pasó ahí fuera? —quiere saber Juls cuando me siento frente a ella.

Mariana está hablando en el menso de Lucas y yo no pienso volver a entrometerme, mucho menos pienso dejar que lo haga mi querida bartender. Bastante la hemos cagado ya chiquita.

—Nada que debas saber. Le digo

—Eres cruel.

—No sabes cuánto. —Le guiño un ojo.

—¿Esperas a que termine?

—Depende, ¿me estás pidiendo una cita?

—Es posible. —Se recuesta sobre la barra, haciéndose la interesante.

«De interesante nada, es una coqueta y yo estoy atontada loca perdida».

—Entonces, es posible que te espere.

«Debería de dejar de crear expectativas. Sin ilusiones y sin enamorarme. Ay, ya! Deja de pensar, me digo a mi misa».

—¿Y es posible que me hagas un hueco en tu cama esta noche?

—¿Solo esta noche? —Juls arquea una ceja y me doy cuenta de que lo he dicho en voz alta y que, tal vez, haya sonado demasiado a «quédate a mi lado para siempre». Mierda. Mierda. Y más mierda, ¡Chinga!—. Mañana tienes el día libre...— Intento arreglarlo, aunque no sé muy bien cómo, pero por la sonrisa que me dedica creo que funciona.

«Solo quédate, pienso nuevamente.... Fuck tremenda película que me estoy montando yo solita, pero debo recordar:

«Deja de crearte expectativas».

«No te hagas ilusiones».

«No te enamores».

«Demasiado tarde para eso, me digo derrotada».

El pitido de mi móvil me devuelve a la tierra. Es un mensaje de mi tía en el grupo de WhatsApp en el que confirma su asistencia a la boda de Nayeli con un acompañante.

—No me lo puedo creer...

—¿Qué pasa? —pregunta Juls.

—Mi tía, ¡que va a ir a la boda acompañada!

—¿De quién?

—Pues mira, esa es una buena pregunta, porque no tengo la menor idea.

—Pregúntaselo. —¿Es cosa mía o parece que ella tiene más curiosidad que yo? ¿Desde cuándo es intima de mi tía Evangelina.

—Eres una chismosa! Le digo solo para picarla. —Ya lo he hecho.

—¿Y? que dijo?

—Parece mentira que no conozcas a mi tía. Se ha limitado a desviar la atención preguntando con quién voy a ir yo.

—¿Y con quién vas a ir? Me pregunta

«¿Contigo?, pedazo de idiota. Pienso internamente, pero me da que ella no piensa lo mismo, mejor cambiemos de tema, o puedo fingir un infarto».

—¿Con quién vas a ir tú? Le pregunto de vuelta.

Si me hubiera mirado un microsegundo, se habría dado cuenta de que todos y cada uno de los poros de mi piel gritaban a la vez: «Responde: contigo».

—Pensaba ir sola.

«Si ya te lo decía yo...».

—Claro, yo también.

*

Debería haberla dejado estar, pero mi maldita incontinencia verbal decide hacer acto de presencia a la mañana siguiente. Juls me encuentra en la cocina con la segunda taza de café en la mano, no descarto que Mariana me haya contagiado su adicción al café. Hemos pasado la noche juntas y fue genial, siempre lo es, y no solo por el sexo, compartimos mucho más que eso. Podemos pasarnos horas enteras hablando, viendo una película en el sofá —aunque la mitad de las veces yo no consiga verla entera porque me quedo dormida acurrucada contra su cuerpo—, o preparando algo de comer —aunque ninguna de las dos tenga mano en la cocina y lo dejemos todo perdido—. Compartimos mucho más, solo que nunca lo hacemos en público. A veces, tengo la sensación de que toda esta intimidad que estamos creando solo existe entre cuatro paredes y que nuestra... lo que sea que tengamos sigue pareciéndose demasiado a ese maldito «sí pero no».

Like i  loviu (TERMINADA)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora