Mis padres habían muerto hace seis meses en un accidente aéreo, sí me sentí triste y les lloré. Pero era tan poca mi relación con ellos que a Lech tan sólo le habían visto tres veces en su vida, y él ya tenía veinte años, a Jule sólo le habían visto una vez, el día de su nacimiento, y a Gianna sólo le conocieron por fotos.
De forma sentimental no me heredaron nada, de forma material me dejaron una gran cantidad de dinero que por motivos que aún no logro explicarme decidí donar en su totalidad, varios autos, que vendí y el dinero que obtuve también lo doné, y la casa, esa en que soñábamos con vivir como una familia.
Te llamé. Contestaste. Y fue todo.
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Lúan
Romantizm¿Puede una historia de amor jamás tener final? ¿Cuál es el límite? Esta es la historia de Lu, la chica que deseaba ser querida. Y de Lúan, el chico que la quiso, aunque quizás no de la manera correcta. Porque en la vida, siempre hay personas que te...
