Con Samuel y Aria estamos en su departamento, sentados en el sofá mientras vemos algunas cosas que debemos publicar de unas marcas en nuestras redes. Y Aria está empecinada en que las cuatro publicaciones combinen entre sí, por lo que dejo que ella publique lo que quiera en mi cuenta así está feliz.
—Entonces tu feed tiene esta gama de colores —me explica y asiento comprendiendo.
—Pero es que a mí me da igual eso.
—A partir de ahora no te da igual —dice sonriéndome y dándome a entender que quiere que haga lo que me pide.
—Está bien —digo riendo, al fin y al cabo, queda muy bien lo que quiere hacer, así que obedezco y presto atención a lo que me dice que haga y cumplo con ello.
Pero en medio de las modificaciones, un mensaje de Julián llama mi atención.
Repre: Hat, ya arreglé todo con Catalina.
Yo: ¿A qué te refieres?
Repre: El mes que viene sigues con Catalina para cerrar, pero luego ya puedes volver con tu antigua maestra.
Yo: ¿Eh?
Repre: Sí, sé que no te sientes muy cómoda con ella.
Yo: ¿Quién te dijo eso?
Repre: Deberías haber sido tú.
Repre: Debes decirme esas cosas, Hat.
Yo: Es que estabas muy contento por conseguirme las clases con ella...
Repre: Pero es más importante que tú te sientas cómoda así puedes dar lo mejor que tienes.
Yo: Lo siento.
Repre: No pasa nada, para lo próxima lo sabes.
Le agradezco el cambio que hizo que sé que no es tan fácil como uno cree y me quedo confusa mirando la pantalla.
Eros...
Indignación invade mi mente al darme cuenta que fue al único que le dije eso y me había dicho que no iba a decir nada.
—Ya vuelvo —digo levantándome del sofá y saliendo de su departamento para ir al mío en donde está Romeo con Eros.
Entro y los encuentro a ambos hablando en la cocina, el estéreo reproduce música, pero mi voz se escucha claramente.
—Eros Monroe —digo molesta, colocando mis manos en mis caderas.
Ambos están de lado y se callan sin verme, y el susodicho frunce los labios.
—No es bueno cuando me llama por mi apellido —le dice a Romeo que sonríe.
Se voltea lentamente hasta chocar con mi mirada. Creo que se puede dar cuenta de mi molestia por mi cara ya que me mira un poco precavido.
—Te dije que no lo hicieras y lo hiciste —digo enojada.
Por unos segundos no dice nada, frunce el ceño confuso, pero parece unir cabos y sonríe con suavidad.
—No te enojes —lo miro indignada.
—¿Cómo quieres que no me enoje?
—Mejor me voy a ver si Samuel y Aria necesitan ayuda en... respirar —termina diciendo Romeo mientras con lentitud sale de la cocina evitando tocarme.
—Es que no me gusta que estés incómoda en algún lugar, no me gusta verte así.
—Es decisión mía decirle o no —se me acerca con calma hasta que tengo que levantar la cabeza un poco para verlo, pero aun con distancia.
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HATHOR
RomanceQuizás no muchos escucharon la historia de Hathor. Una historia de amor y serpientes. Hathor, de origen egipcio, quiere decir "Diosa del Amor y la Sabiduría". Una mujer preciosa, nacida para liderar. Nacida para enamorar a quienes la vieran a los oj...
