Hace unos días di el comunicado. Le hice caso a Eros y me mostré realmente como me sentía, mal. En el mundo de la fama pasas del amor al odio en un solo paso y viceversa, una palabra mal dicha puede generar que te odien, y una acción puede hacer que te amen, todo en cuestión de segundos.
Cuando di el comunicado, Julián llamó a los periodistas de todos los canales que no me tildaron de zorra al instante y con los que normalmente aceptamos notas porque nos gusta cómo trabajan.
Dije la verdad. Que yo no sabía nada del compromiso, pero que sí, tuvimos relaciones. Conté como fue todo y pedí que el odio que me estaba llegando ahora no se lo pasen a él, que es algo nuestro que no debió hacerse público. Ignoré cuando me preguntaron sobre Eros y ni siquiera toqué el tema ya que me iba a enredar porque ni yo tengo una respuesta certera.
Por suerte, luego de eso los mensajes de odio pararon y comenzaron a llegar de puro amor y disculpas por haber creído lo que decían.
Al odio y al amor los separa una delgada línea...
Ya lo creo.
Ahora estamos yendo al refugio de animales para ayudar junto con todos los de la banda. Samuel, Romeo y Eros van en un auto y Aria, Regina y yo estamos en otro.
—Yo sigo enojada con él —dice Aria cuando comenta lo que Matthew dijo.
Porque luego de mi comunicado, Matthew, por decisión propia y nosotros sin saber que lo iba a hacer, salió a dar sus disculpas por lo que dijo y a hacerse responsable de sus actos, dijo que ni Regina ni yo nos merecíamos odio alguno y que él se equivocó.
Si bien aprecio que lo haya hecho, sólo le mandé un mensaje agradeciéndole y listo. Que no pretenda más.
—Yo también —dice Regina mientras comemos las papas que nos pedimos en el camino.
—Ya no vale la pena, mientras que siga su vida y me deje en paz estoy bien —agrego.
—Agradezco que me di cuenta que es un imbécil y no me cerré al amor.
—Y no, si ahora tienes a Romeo para hacerle ojitos —dice Aria divertida y ella la mira ofendida.
—¡No le hago ojitos!
—Claro y yo soy rubia —digo yo.
—¿Te imaginas terminar con él? Sería genial —dice sonriendo Aria.
—¿Te imaginas la reunión familiar de la banda con Voldemort en la mesa y ella con Romeo? —agrego abriendo los ojos incrédula por esa escena.
—Amaría ver eso —dice riendo Aria y mira a Regina—. Por favor, ponte en algo con él así sucede.
—Ya cállense, eso no va a suceder —dice frunciendo el ceño mientras come de sus papas.
—Nadie sabe, al fin y al cabo, eres el tipo de mujer que a él le gusta —dice con indiferencia Aria.
—¿Sí? —pregunta con rapidez y viéndola con los ojos abiertos y expectantes.
—Por suerte sabes disimular la emoción... —digo riendo y ella chasquea la lengua volviendo a fruncir un poco el ceño.
—Las odio —dice haciéndonos reír—. Y tú no dices nada sobre la tensión con Eros —me contraataca.
—Ni que nunca confirmas ni niegas que tienes algo con él —agrega Aria mirándome con sospecha.
—¿Son amigos o no? —pregunta Regina.
¿Se los digo?
Quizás nos ayuden.
—¿Los amigos se besan como si el mundo estuviese en llamas? —en cuanto esa pregunta sale de mi boca, las dos me miran pasmadas con los ojos muy abiertos y la boca entreabierta.
ESTÁS LEYENDO
HATHOR
RomansaQuizás no muchos escucharon la historia de Hathor. Una historia de amor y serpientes. Hathor, de origen egipcio, quiere decir "Diosa del Amor y la Sabiduría". Una mujer preciosa, nacida para liderar. Nacida para enamorar a quienes la vieran a los oj...
