En ese instante de inspiración, la música y los escritos se fundieron, Un pájaro me invitó al silencio, mi alma se estremeció, sintió el aliento. Dejé de ver la pantalla, y en mi ser se despertó una cuestión, ¿Qué debería estar haciendo? ¿Cuál es mi verdadera misión?
El mundo giraba ajeno, mientras yo me adentraba en el misterio, En la pausa del silencio, hallé el eco de mi ser, de mi criterio. Las palabras danzaban en el aire, como pétalos de un jardín en flor, En ese preciso instante, se reveló mi camino, mi gran tesoro.
¿Debería estar buscando respuestas afuera? ¿O más bien dentro de mí? En el silencio, en la introspección, encontré la guía para vivir. El pájaro me enseñó la magia de escuchar mi propia voz, Y en esa conexión, supe que el camino a seguir era el mejor.
Así que en el abrazo del silencio, descubrí mi auténtica esencia, En cada latido, en cada melodía, hallé mi verdadera presencia. El ruido del mundo se desvaneció, y en la quietud encontré el norte, En el instante de inspiración, descubrí mi propósito y mi soporte.
La música y los escritos me condujeron a un profundo despertar, El pájaro me guió hacia el silencio, donde pude realmente escuchar. En ese espacio de introspección, la respuesta estaba en mí, Debería estar simplemente siendo, viviendo mi vida con plenitud y frenesí.
ESTÁS LEYENDO
Diario de un poeta
PoesiaEn las páginas del "Diario de un Poeta" reposa, La vida de Luis Rodrigo Sanz, en versos que se entrelazan. Un poemario íntimo, donde el corazón se revela, Cada día una historia, cada verso una ventana que se desvela.
