Día 9.5

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En este mundo de incertezas y desafíos, Donde la vida es un eterno vaivén, Entre sombras y luces, misterios y sueños, Una verdad resplandece, clara como el edén.

No tengo enemigos, mi corazón proclama, Que en la paz y el amor mi ser descansa, Las batallas del alma son otras contiendas, Donde la comprensión y el perdón se enlazan.

En cada latido, una canción se entona, Una melodía de armonía y esperanza, Las diferencias se desvanecen en la bruma, Y en el encuentro de almas, la vida avanza.

No hay enemigos, solo corazones heridos, Que buscan sanar sus cicatrices perdidas, Y en el abrazo sincero, el alma se libera, De las cadenas que atan y las sombras prohibidas.

Así que abro los brazos al mundo entero, Sin miedo ni rencor, solo amor verdadero, Porque en la unidad de nuestras almas brillantes, La paz florece y los corazones son eternos.

Diario de un poetaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora