Día 11.29

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Como estrellas en la noche, sin brillo quedamos, Si el fuego interior, en el alma, se desvanece, Sin energía, desaparecemos por completo, Somos sombras, siluetas, sin luz que nos engrandece.

En la danza del universo, somos chispas de luz, Destellos fugaces, en el vasto firmamento, Mas si la llama interna se apaga, poco a poco, La vida se desvanece, como un sueño sin aliento.

Oh, qué importancia tiene nutrir el fuego sagrado, Que arde en el pecho, con pasión y vitalidad, Pues es en esa chispa que el ser se hace trascendente, Y florece en la existencia, con plenitud y realidad.

Enciende, pues, la llama, con anhelo y amor, Despierta cada día, con la fuerza de un sol, Que el brillo de tu esencia nunca se apague, Y así, en cada paso, serás eterno, serás un faro en el arrebol.

Diario de un poetaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora