Día 11.19

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En el eco del tiempo, en el alma que se desgarra, Me encuentro perdido, buscando un camino que abra, Las huellas del pasado, los errores que me atan, Debo hacer las paces, dejar de ser mi propio verdugo, ya no es mi afán.

En la inmensidad del horizonte, donde el sol se oculta, Las sombras del pasado se despliegan, la mente tumulta, Pero en este instante, me enfrento a la verdad, Es tiempo de perdonarme, de soltar el peso, la ansiedad.

En el rincón oscuro de mi corazón, yace la culpa, Como una sombra que me persigue, que me anula, Es hora de enfrentarla, de abrazarla con valentía, Y con amor, transformarla en luz, en melancolía.

Los errores son senderos que recorremos en la vida, Lecciones valiosas, una danza de aprendizaje compartida, Aunque las heridas duelen y el camino sea adverso, Es tiempo de sanar, de perdonarme y liberar el verso.

En el susurro del viento, en el reflejo del espejo, Me reconozco humano, con defectos y despecho, Pero también soy dueño de mi propia compasión, Es tiempo de dejar de castigarme y abrazar la redención.

Así, en el ocaso del día, con el alma en calma, Acepto mis fallos, dejo que el perdón me llame, Me reconcilio conmigo, me libero del pasado, En un abrazo sincero, renazco renovado.

Dejaré atrás la culpa y el fardo que cargué, Abrazaré mi ser con amor, con gratitud y fe, Pues en cada error, encuentro una oportunidad, De crecer, de aprender, de ser mejor en la eternidad.

Diario de un poetaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora