En busca de un rayo de luz y gloria anhelada, Caminamos los senderos de la vida con afán, En cada paso, la fama nos persigue desenfrenada, Como un eco en el viento, una sed insaciable de un vano afán.
Ansiamos ser vistos, reconocidos y admirados, Como estrellas fugaces que cruzan el firmamento, En el brillo efímero de ser aclamados, Buscamos un lugar en el escenario, en el centro.
Soñamos con la atención y el aplauso efusivo, Como un dulce néctar para el alma sedienta, Nos impulsa la fama, un deseo compulsivo, De ser recordados, en la memoria eternamente.
Pero en la carrera tras la fama y el renombre, ¿Perdemos acaso nuestra esencia y verdad? ¿Nos dejamos llevar por un juego sin nombre, Y olvidamos lo que realmente importa en realidad?
A través del tiempo, la fama puede desvanecer, Como una llama fugaz en la noche oscura, Entonces, ¿qué queda para el corazón conocer? ¿Qué valoran las almas, en su esencia más pura?
Quizás, en lugar de buscar fama y renombre, Debemos tejer la trama de nuestro ser verdadero, Encontrar el propósito, el amor y el asombro, En cada momento, en cada latido sincero.
No vivamos por un poco de fama efímera, Sino por la huella que dejamos en cada alma, Y que nuestro ser auténtico resplandezca y se afirme, Como un faro de luz en el universo que nos llama.
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Diario de un poeta
PuisiEn las páginas del "Diario de un Poeta" reposa, La vida de Luis Rodrigo Sanz, en versos que se entrelazan. Un poemario íntimo, donde el corazón se revela, Cada día una historia, cada verso una ventana que se desvela.
