En la calma del silencio, encuentro el poder de la serenidad, Cuando el mundo arde en furia, el alma se viste de humildad, En ocasiones, la mejor respuesta es la pausa, el no responder, Dejar que el tiempo actúe y las aguas encuentren su cauce sin temer.
Como una hoja en el viento, floto sin rumbo ni dirección, Dejando que el tiempo se encargue de hallar la solución, En la quietud del instante, encuentro la fuerza en la calma, Aprendo a resguardar mi esencia, sin ceder ante la turbulencia del alma.
El mundo es un escenario de emociones en constante danza, Y a veces, en la quietud, encuentro el refugio que mi alma ansía, Es como un arte sutil, aprender a no reaccionar, Dejar que el corazón respire, sin dejarse llevar por la ansiedad.
En el eco de los días, encuentro el equilibrio en el silencio, Un bálsamo para el alma, en medio del ruido y el tumulto intenso, A veces, la mejor reacción es el arte de la paciencia, Dejar que el tiempo y la vida labren la senda con su sapiencia.
En la quietud del ser, resguardo mi esencia, mi identidad, Y aunque el mundo siga girando, en el silencio hallaré mi verdad, Aprenderé a no reaccionar, a encontrar paz en la tempestad, Y así, en la serenidad, mi esencia florecerá con intensidad.
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Diario de un poeta
PoesiaEn las páginas del "Diario de un Poeta" reposa, La vida de Luis Rodrigo Sanz, en versos que se entrelazan. Un poemario íntimo, donde el corazón se revela, Cada día una historia, cada verso una ventana que se desvela.
