Día 10.2

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En la guerra de mentes, me debatía en silencio, Luchaba por mi imagen, en un constante desafío, Actitudes contradictorias, en un juego tan denso, Anhelaba encontrar paz, en este mar bravío.

Buscaba ser aceptado, en una danza sin fin, Una máscara ocultaba, mi verdadero ser, En ese campo de batalla, sin saber a dónde ir, Mis pensamientos enredados, sin saber qué hacer.

Pero llegó el momento, de enfrentar mi reflejo, En la profundidad del alma, hallé la verdad, Aceptarme tal cual soy, sin miedo ni complejo, La batalla cesó, la paz llegó a mi realidad.

Ahora en armonía, fluyo en sincronía, Con mi ser genuino, sin artificios ni disfraz, En esta danza de la vida, mi esencia se guía, Y en cada paso, encuentro mi propio compás.

Diario de un poetaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora