Día 9.6

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En el sendero de la vida, mi alma camina, Bajo el cielo estrellado y la luna divina, Siguiendo los sueños que me guían y encienden, Sin ser como el enemigo, ni su sombra horrenda.

En la quietud del alma, escucho mi voz interna, Que me invita a la verdad, a la esencia eterna, No me pierdo en las sombras ni en la envidia vana, Prefiero ser auténtico, sincero en mi mañana.

Con pasos firmes y corazón valiente, Me alejo del odio y de toda maldad latente, Forjo mi destino con amor y nobleza, En mi propio camino, sin temor ni torpeza.

Así navego por mares de luz y de calma, Sin ser como el enemigo, sin sembrar la discordia, Construyo puentes de paz, de hermandad profunda, Para tejer lazos de amor en cada segundo.

Que mi ser refleje la bondad que anhelo, Que en mis acciones florezca el bien sincero, Y así, en esta danza de vida y esperanza, Seré fiel a mí mismo, sin ser como el enemigo, sin duda y sin mudanza.

Diario de un poetaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora