Sentado en mi cueva, en silencio y en calma, Escribo con música, mi alma se inflama. Real hasta la muerte, rimando por amor al arte, Un canto que brota del fondo de mi corazón, parte por parte.
No busco la plata, ni el brillo efímero, Mi lealtad la ofrezco, a quien sepa valorar lo sincero. La calle susurra verdades, políticos títeres en acción, Detrás de la pantalla, se urden planes en la oscuridad, sin razón.
Pero yo emito mi brillo, un faro en la noche, Un mensaje en mis versos, una voz que brota y derroche. Atrevido y valiente, me enfrento al mundo distinto, Con cada palabra, con cada verso, mi ser se pone al descubierto.
Así, en este rincón, en mi cueva de papel, Me abrazo a la poesía, con pasión y fiel. Con el arte como guía, mi alma se despliega, En cada estrofa, en cada letra, mi esencia se entrega.
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Diario de un poeta
PoésieEn las páginas del "Diario de un Poeta" reposa, La vida de Luis Rodrigo Sanz, en versos que se entrelazan. Un poemario íntimo, donde el corazón se revela, Cada día una historia, cada verso una ventana que se desvela.
