Día 14.4

2 0 0
                                        

En esta vida errante, la condena se hace eco, Un imán de adversidades, un peso en el alma, El bien se torna esquivo, como el vuelo de un ave, Mientras la paciencia espera, ansiosa, calma.

En crisis me encuentro, en tormentos sumergido, El alma herida y partida, la mente desgastada, En busca de respuestas, en laberintos perdido, Las lágrimas danzan con el dolor, en danza sosegada.

Pero entre sombras y penumbras, hay destellos de luz, El respiro en la tormenta, la calma tras la tempestad, Quizás el tiempo sea un aliado, aunque a veces confuso, Pues en su ritmo pausado, se halla la esperanza y la verdad.

Así en este vaivén, en la dualidad del ser, Perseguimos un horizonte, desafiando cada prueba, Con fe y entereza, seguiremos nuestro renacer, Encontrando en el alma, la fuerza que nos eleve y nos eleve.

Diario de un poetaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora