Día 11.5

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En la danza de la vida, no hay jerarquías que prevalezcan, No hace falta ser superior, ni elevarse para brillar, Somos hojas en el viento, en un bosque que no juzga, Cada alma tiene un eco, un propósito singular.

En la vastedad del universo, somos estrellas fugaces, Un destello de luz, un instante en la eternidad, No hay lugar para la vanidad, ni para aires de grandeza, Pues todos somos parte de esta inmensa realidad.

No hace falta ser superior, en un mundo de diversidad, Cada ser es único, con su esencia singular, Como ríos que fluyen, en su cauce y dirección, Cada uno tiene un rumbo, un destino que alcanzar.

La grandeza reside en la humildad de nuestro ser, En saber que todos somos polvo de estrellas en el firmamento, En un abrazo fraterno, en la empatía que podamos ofrecer, En el amor que compartimos, en cada momento.

No hace falta ser superior, para ser un ser excepcional, Basta con ser auténtico, genuino en cada paso, Somos un lienzo en blanco, que se pinta con pasión, Y en la sencillez de ser, encontramos nuestro rasgo.

Así, en la danza de la vida, nos unimos sin igualdad, Cada uno tiene un lugar, en esta gran sinfonía, No hace falta ser superior, pues todos somos humanidad, Y en la unidad de nuestro ser, hallamos la armonía.

Diario de un poetaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora