Día 11.25

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En el rincón oscuro de la espera y el deseo, Ansío un destino más brillante, más puro y sincero, Mientras mis huesos se aquietan y el tiempo fluye lento, Un fuego interno arde, un sueño que busco con aliento.

Las sombras se ciernen sobre mi alma en penumbra, Mientras anhelo una luz que mi existencia alumbra, La inquietud se hace eco, clamando cambios en mi ser, Y en el silencio del tiempo, busco el camino a recorrer.

Mis huesos, testigos mudos de cada paso en la vida, Guardan secretos y anhelos, sueños que aún no han sido vividos, Y aunque sienta que la espera carcome mi esencia, Guardo la esperanza de encontrar la paz y la presencia.

En cada suspiro, en cada latido, en cada instante, Anhío algo mejor, un futuro que sea rutilante, Pues la vida es un lienzo en blanco, una obra sin terminar, Y en cada pincelada, busco el color que me haga volar.

Mientras mis huesos se abrazan con la tierra en su regazo, Mi espíritu anhela florecer en este abismo sin trazo, Con cada aliento, busco esa luz que me guíe el camino, Y en medio del caos, encontrar un destino divino.

Así, mientras la vida se desliza en su fluir constante, Anhío algo mejor, en cada latido palpitante, Que mis huesos, algún día, encuentren la paz en su interior, Y que el ansia se convierta en un sueño cumplido, lleno de amor.

Diario de un poetaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora