Confundimos a menudo la dicha con un horizonte a alcanzar, Un tesoro escondido en el futuro, que anhelamos abrazar. Mas la verdad es que la felicidad, no se halla allende el mar, Es el tesoro interior, un viaje con la mente en calma, al navegar.
La vida, con sus montañas y valles, es donde brota la felicidad, Un viaje que nos enseña, la grandeza de la sencillez y la humildad. Aprender a deleitarnos en las pequeñas cosas, con gratitud, En el presente hallamos la esencia, en cada instante, la plenitud.
Cambiar la perspectiva, ser conscientes del mundo alrededor, Descubrir la belleza en lo cotidiano, en cada latido, en cada color. La felicidad se convierte en compañera fiel, en cada paso que damos, En el fluir del camino, en la brújula que orienta, cuando dudamos.
El ahora, el presente, es donde brota la semilla de alegría, No en un porvenir lejano, sino en cada instante, cada día. La felicidad, un proceso dinámico, un arte de vivir con plenitud, Saborear cada emoción, cultivar gratitud, hallar la virtud.
Así, en este extraordinario viaje, aprendemos a ser dichosos, En cada momento, en cada latir, en lo hermoso y lo asombroso. La felicidad no es un destino remoto, sino un camino iluminado, Es la senda que creamos con amor, donde el alma nos hace afortunados.
Entonces, dejemos atrás el afán por un futuro incierto, Abracemos el presente, y en cada paso, sintamos aliento. La felicidad es el viaje mismo, la danza de la vida en esplendor, En cada paso, en cada suspiro, descubrimos el tesoro interior, con fervor.
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Diario de un poeta
ŞiirEn las páginas del "Diario de un Poeta" reposa, La vida de Luis Rodrigo Sanz, en versos que se entrelazan. Un poemario íntimo, donde el corazón se revela, Cada día una historia, cada verso una ventana que se desvela.
