Día 12.6

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El precio de la fama, dulce y amargo sabor, Como un elixir envenenado que se esconde en su esplendor, Anhelos y sueños al viento, el mundo me aplaude y me alaba, Pero tras la cortina dorada, un costo oculto se abraza.

Las luces brillantes me envuelven, seductor abismo tentador, El aplauso me eleva, pero en la sombra, me siento temblor, El precio de la fama, un tributo que se paga en secreto, Entre máscaras y sonrisas, mi alma a veces se ve sujeto.

Detrás de la escena, la soledad y la lucha despiadada, La fama cobra su tributo, y mi esencia queda desgastada, El clamor de los admiradores, un eco ensordecedor, Y en la cumbre del éxito, a veces pierdo mi interior.

¿Qué vale la fama, si se borra el verdadero yo?, En este escenario brillante, el precio es alto, eso es cierto, ¿Puedo saborear el precio de la fama, sin perderme en el albor?, En este torbellino de emociones, busco encontrar mi puerto.

En cada nota de gloria, en cada aplauso del mundo, Reflexiono sobre mi esencia, mi ser más profundo, La fama puede cegarme, pero también enseñarme, A valorar mi autenticidad, a no olvidar quien soy, a amarme.

Así, en esta danza de luces, entre fama y pasión, Encuentro la armonía, la esencia en cada canción, Puedo saborear el precio de la fama, sin perder mi esencia, Y en el brillo y la oscuridad, forjar mi propia presencia.

Diario de un poetaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora