No quiero morir, prisionero de las paredes, Ansío la libertad, volar como las aves, Romper las ataduras, desplegar mis alas, Explorar el mundo, sin más cadenas ni balas.
Quiero sentir el viento, acariciar mi rostro, Bailar con los susurros, del río y su alboroto, Perderme en los bosques, entre árboles y flores, Y en la inmensidad del mar, navegar sin temores.
En cada amanecer, ser el sol que brilla, En cada atardecer, la luna que vigila, Y en el cielo estrellado, una constelación, Libre como el viento, sin miedo a la traición.
Quiero abrazar el mundo, con fuerza y pasión, Dejar que el tiempo fluya, sin detener la canción, Ser el eco del viento, que llega y se va, Sin querer morir, encerrado en un lugar.
Las paredes no son más que ilusiones, Mi corazón anhela, mil sensaciones, Salir de este encierro, hacia la vasta extensión, Donde la libertad me dé su bendición.
Así, romperé las ataduras invisibles, Y en el horizonte, seré invencible, Con el alma en vuelo, sin limitaciones, No moriré encerrado, sino en mil emociones.
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Diario de un poeta
PuisiEn las páginas del "Diario de un Poeta" reposa, La vida de Luis Rodrigo Sanz, en versos que se entrelazan. Un poemario íntimo, donde el corazón se revela, Cada día una historia, cada verso una ventana que se desvela.
