En las sombras de la vida, me veía perdido, Sin estudios, sin trabajo, sintiéndome vencido, Con ropas viejas y humildes, mi alma se estremecía, Ante la mirada ajena, que juzgaba día a día.
Pero en cada arruga del tiempo, se escondía mi valía, Un ser lleno de sueños, con esperanza y poesía, Mis palabras eran pinceles, pintando sueños en el aire, Y mis versos, un refugio, donde encontraba mi repaire.
Aunque el mundo me juzgara, yo buscaba mi verdad, En cada rincón del alma, hallaba mi libertad, Y en las miradas de desprecio, encontraba mi coraje, Para luchar contra el viento, y ser dueño de mi viaje.
Confié en mis capacidades, sin importar lo que decían, Mis sueños no tenían dueño, mi espíritu se alzaba y crecía, Vestido de amor propio, enfrenté el mundo de frente, Sin importar lo que pensaran, mi ser se hizo resiliente.
Así, sin importar las ropas, sin estudios o empleo, Me encontré con mi esencia, mi fuerza y mi trofeo, Aprendí que la grandeza, no se mide en posesiones, Sino en el amor que das, en tus nobles intenciones.
En las sombras de la vida, encontré mi propia luz, Sin miedo a los prejuicios, mi valor se tradujo en cruz, Y si me siento desprestigiado, no importa lo que digan, Mi alma brilla intensamente, en la oscuridad más intrigante.
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Diario de un poeta
PoetryEn las páginas del "Diario de un Poeta" reposa, La vida de Luis Rodrigo Sanz, en versos que se entrelazan. Un poemario íntimo, donde el corazón se revela, Cada día una historia, cada verso una ventana que se desvela.
