día 5.7

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Escucho tu voz cantar, me embriaga el hechizo, En trance me sumerjo, en suaves melodías que yo mismo improviso. Casi como si estuvieras aquí, compartiendo este instante, Pero sé que no es así, solo tú en mi mente danzante.

Tan cerca y a la vez tan lejos, en un universo paralelo, Dos almas que se entrelazan, aunque estén a kilómetros de vuelo. Tan cerca de ser comprendido, pero resguardado en mi silencio, Un espacio íntimo y sagrado, donde mi corazón es dueño y anhelo.

En esta habitación encerrado, un desorden se despliega, Con esperanza y sueños inmutables, la vida es una entrega. Me siento protegido por mis pensamientos, mi mundo interior, Donde las palabras se funden con el alma, en un baile encantador.

Soñar, imaginar, volar sin ataduras, mi ser se libera, Como un pájaro en el cielo, en el horizonte de mi espera. Tu voz, una melodía que trasciende la distancia y el tiempo, En este rincón de magia, nuestros corazones laten en un mismo aliento.

Así, en la sutil danza del presente y lo que vendrá, En cada nota de tu voz, mi ser se ilumina, mi ser se desatará. En este espacio, donde la esencia y los sueños son inmortales, Soy un soñador, un navegante de universos astrales.

Tan cerca y a la vez tan lejos, en esta danza mística, Dos almas conectadas, en una sinfonía melódica y artística. En cada acorde, en cada verso, en cada latido que perdura, Tu voz me acompaña, en el eterno vaivén de mi aventura.

Diario de un poetaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora