Día 12.10

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En la oscuridad, con sombras danzantes, Me enfrento a mis demonios deslizantes, En la soledad, un combate sin tregua, Un duelo interno, una lucha continua.

Las dudas y temores, como fieras rugen, En el laberinto del alma se refugian, Mas no temo enfrentarlos con firmeza, Abrazarlos con valentía y destreza.

En la encrucijada de mi propio ser, Con coraje y determinación de vencer, Me enfrento a los fantasmas del pasado, A las sombras que han quedado grabadas.

Soy yo solo contra la marea implacable, Una lucha interna, un campo inquebrantable, Pero sé que en el abrazo a mis demonios, Encontraré la fuerza, los genuinos alivios.

En el eco de mi ser, resuena la verdad, La batalla es interna, mi fuerza no se va, La soledad no es enemiga, es mi aliada, En el encuentro conmigo, la esperanza anhelada.

Así sigo, sin temor, enfrentando la incertidumbre, Con la convicción de que mi alma no sucumbe, Un guerrero en el campo, contra la adversidad, Porque al abrazar mis demonios, hallaré mi libertad.

Diario de un poetaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora