Deuteronomio 22:30 | La virginidad del hombre

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21 de mayo del año 2022

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21 de mayo del año 2022


Esta reflexión nace de una pregunta algo... extraña. Estaba leyendo este capítulo de Deuteronomio y llegué al apartado en que se habla de la virginidad de la mujer.

No son pocas las secciones de la Biblia que hablan de las vírgenes de Israel. En lo que voy leyendo hasta ahora percibo un fuerte patriarcado y, aunque no lo encuentro malo (a fin de cuentas, todo aquel y toda aquella que pueda guiar a un pueblo merece el cargo, y los hombres que se mencionaron hasta ahora realmente merecían lo que Dios les dio), sí me genera mucha curiosidad este punto.

¿Los hombres llegaban vírgenes al matrimonio?

Porque en varios de los episodios que he leído se habla de tomar a una mujer como un acto de matrimonio. Partiendo de esa lógica, los hombres también llegaban vírgenes al matrimonio, pero no se resaltaba su virtud tanto como en el caso de la mujer. Por lo tanto, como no obtenían el reconocimiento, tampoco obtenían la censura si llegaban impuros al matrimonio.

Me pregunto si la integridad incluía esto, porque se menciona en varias partes esto del hombre íntegro y virtuoso, no solo a nivel físico, sino a nivel mental y espiritual. Estos principios, ya acercándonos a la actualidad, rigen a ambos sexos. Entonces, en esencia, lo más coherente sería que una pareja tomara el matrimonio (tomar sexualmente a su compañero(a) de vida y hacer los votos ante la autoridad de Yavé) con plena pureza de mente, corazón y espíritu.

Ahora bien, actualmente, la gente se enfoca más en el lado sacramental del matrimonio que en el lado que abarca el juramento a Dios. Lo sé. Cada quien es libre de verlo como desee, yo reflexiono en ello como Yavé va guiando mis manos, mi mente y mi corazón. Creo que, más allá de la ceremonia en la iglesia, el matrimonio es un pacto entre dos personas que se aman y Dios, un pacto en el cual le piden su bendición y protección, así como se comprometen a servirle juntos. Es un juramento y compromiso ante él.

Me gustaría llegar con pureza al matrimonio y, si Yavé lo considera adecuado, me bendecirá con una pareja que sea igualmente pura.

Amén.

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