2 Crónicas 31:21 | Cuando haces con todo tu corazón

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10 de septiembre del año 2022

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10 de septiembre del año 2022


Vaya contraste el de Ezequías y... ¿Amasías?

No estoy segura de recordar bien su nombre, me enredo con los nombres de los reyes de Judá e Israel xD

Como sea, he podido apreciar en estos últimos capítulos el verdadero valor de hacer las cosas de corazón. Es curioso, porque Amasías (PERDÓN si me equivoco de nombre) hizo muchas cosas bien, tal vez incluso hizo algunas cosas con mayor precisión que Ezequías. No obstante, Yavé prosperó a Ezequías porque él hizo las cosas con todo su corazón.

Ezequías, quien mandó celebrar la Pascua en una fecha equivocada y quien admitió a hombres que no habían sido santificados celebrarla. Ah, pero aquí hay algo importante.

Ezequías era consciente de que estaba obrando al margen de las reglas, pero sabía que estaba cumpliendo el propósito original de ellas: festejar a Yavé. Ezequías oró y le pidió a Yavé por esas personas no santificadas que buscaban de corazón acercarse a él.

Yavé oyó su oración, porque ese deseo venía de un corazón sincero.

¿Cuántas veces nos hemos sentido mal por no poder hacer algo a tiempo? ¿Cuántas veces nos hemos forzado a hacer alabanzas el día previsto, incluso si nos surge un imprevisto y terminamos haciendo alabanzas con apuro? ¿Cuántas veces nos hemos forzado a leer cierta cantidad de capítulos de la Biblia? ¿Cuántas veces hemos priorizado cumplir en cantidad y hemos olvidado la calidad?

A mí me ha pasado y ahora estoy reflexionando que las reglas y las costumbres no son algo innecesario, pero tampoco son lo más importante. Lo más importante es el propósito de las reglas y las costumbres. Si no puedo hacer mucha alabanza, está bien, puedo hacerlo en el momento adecuado, cuando pueda alabar con alegría y sin presiones externas. Esto no significa que descuide por completo alabar con regularidad, solo que dejemos de sentirnos culpables por tener un traspié en nuestra rutina para con Yavé y que aprendamos a buscar o crear el momento propicio para darle.

Y el momento propicio siempre va a ser cuando nuestro corazón esté dispuesto a derramarse.

MPLB: Mi Primera Lectura BíblicaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora