Proyecto «Conociendo a Yavé».
Básicamente, el análisis bíblico de una criticona que terminó siendo Ovejhacendosa. Mis primeros pasos, pensamientos que pueden o no cambiar con el paso del tiempo.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
8 de julio del año 2022
He querido escribir esta entrada desde que supe del pacto que hizo Jonatán con David, pero es solo ahora que me siento preparada. Ahora, que he leído la sentida despedida de estos dos.
Es evidente que Jonatán amó a David mucho más que Saúl. De hecho, es interesante cómo Saúl empezó a desarrollar recelo hacia David. Él sabía que había perdido el favor de Yavé, y notó que David tenía a Dios de su lado, protegiéndolo. Es interesante, porque al mismo tiempo que amaba a David, le temía.
Y lo mantuvo cerca. Incluso le dio la mano de su hija (para que David pereciera, pero se la dio al fin y al cabo).
Pero Saúl no esperó (como yo tampoco esperé) que el amor de Jonatán por David fuera tan grande. Podría decir que todos amaban a David, quien obviamente tenía consigo la bendición de Yavé, porque Mical también se enfrentó a su padre por él, pero ni siquiera con Mical tuvo David una despedida tan sentida como con Jonatán.
Esto me dejó pensando porque... ¿Por qué no hablamos más de estas cosas? ¿Por qué no hablamos del amor que uno puede sentir hacia otra persona del mismo sexo y que NO significa una intención romántica? El amor que David y Jonatán se tenían era uno que trascendía el romance, la amistad, la familia política. Está claramente dicho que Jonatán amaba a David cómo a sí mismo.
¿Y no es así como debemos amarnos? ¿Amar al prójimo como a uno mismo? ¿En qué momento nos volvimos más carnales y nos fijamos en orientaciones sexuales? ¿Por qué vemos romance y lujuria en todo? ¿Tanto nos han frito el cerebro las telelloronas de Netflix? Mal. Maaaaaal.
Yo solo pido a Yavé poder sentir amor como esos dos hombres lo sintieron por el otro. Un amor que no necesariamente tenga que ser romántico, sino que nutra mi alma y sea bendecido a ojos de Yavé, como él bendijo el amor de Jonatán y David. Más que amantes o amigos, ellos eran prójimos. Eran hermanos. Quiero más amor así en el mundo, pero la gente está tan ocupada con el lado carnal del amor que olvida que el amor NO es sinónimo de romance.
Hay muchos homosexuales y bisexuales criticando a gente religiosa, hay mucha gente religiosa condenando a gente homosexual, hay mucha gente ocupada en pensar que su forma de vivir la sexualidad es la correcta o es la que quiere Yavé. Todos están ocupados en la carne, pero yo no quiero ser así.