Proyecto «Conociendo a Yavé».
Básicamente, el análisis bíblico de una criticona que terminó siendo Ovejhacendosa. Mis primeros pasos, pensamientos que pueden o no cambiar con el paso del tiempo.
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27 de julio del año 2022
La oración de Salomón fue hermosa, no me sorprende que Yavé se le apareciera luego de terminadas las obras y le dijera que la había escuchado y que la concedería. Salomón amaba a Yavé con la misma pureza de corazón de su padre David.
Quiero hacer notar aquí lo que Yavé le dijo respecto a David. Él le dijo a Salomón que sería bendecido si seguía sus caminos con la misma rectitud de corazón de David, sin mencionar el pecado y crimen que David llevó a cuestas por años. Eso me llamó la atención, pero luego caí en la cuenta:
Cuando Yavé te perdona, realmente perdona y olvida.
Y no hubo necesidad de mencionar ya la única mancha en el expediente de David, porque el mismo David se cercioró de no volver a manchar sus manos con sangre inocente a causa de lujuria vana.
Quiero aprender a hacer eso: olvidar si perdono. No es algo que esté en mí. He llegado, por obra y gracia de Dios, a no recordar con dolor, pero todavía recuerdo... de vez en cuando. Quiero aprender a parecerme más a Yavé en ese sentido.
La última cosa que mencionaré es que mi corazón fue tocado cuando leí de la prosperidad de Salomón y Jerusalén. Salomón tenía sabiduría en el corazón y los demás notaban que Yavé estaba con él. Gracias a esto, la gente de Salomón no pasó hambre ni carencia. Me gustaría tener eso también, poder ser fuente de sabiduría y poder traer prosperidad a los demás.
Quiero tener inteligencia en mi cerebro, sí, pero sobre todo quiero tener sabiduría en el corazón.