Proyecto «Conociendo a Yavé».
Básicamente, el análisis bíblico de una criticona que terminó siendo Ovejhacendosa. Mis primeros pasos, pensamientos que pueden o no cambiar con el paso del tiempo.
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17 de junio del año 2022
He leído Jueces antes, pero como terminé el libro de Josué, me pregunté si acaso una segunda lectura se sentiría diferente. Ahora que estoy leyendo todo en orden, he notado ciertas diferencias entre mi primera lectura y la segunda.
Por ejemplo, ahora me fue mucho más sencillo reconocer los nombres de las tribus de Israel, cuando en mi primera lectura simplemente pensé que se trataban de pueblos X. Pude prestar mayor atención a la jueza Déborah y notar su relevancia y sapiencia.
Ella era profetisa, pero siempre mencionaba que su don provenía de Yavé, nunca se glorificaba ella sola. Yo respeto eso.
Pude notar la importancia de lo que hizo Jael también, ese asesinato que pasó casi desapercibido por mí en mi primera lectura porque mi atención estaba puesta en Gedeón.
Y... no me arrepiento de ello, porque volver a leer cómo Yavé levantó a Gedeón es sublime, pero agradezco también tener una segunda perspectiva. Eso es algo que solo algunos libros tienen, la capacidad de mostrar diferentes aspectos mientras uno más los lee. El Principito es uno de ellos. Este santo libro, también.