Levítico 10:20 | No hacer menos, pero tampoco más

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4 de abril del año 2022

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4 de abril del año 2022


Acabo de leer el capítulo en que Nadab y Abiú son quemados por el fuego de Yavé. Esto me ha dejado pensando algunas cosas. Tres, para ser más específica.

La primera es que... me pregunto si la naturaleza de Dios es contener tal poder que es capaz de destruir solo estando cerca de él. Lo digo porque él le dijo a Moisés en una ocasión "si me ves, morirás". Teniendo en cuenta eso, el hecho de que él bajara al tabernáculo a comer debe haber sido un movimiento muy arriesgado y peligroso. Cualquier paso en falso podría haber terminado en tragedia.

Bueno, terminó en tragedia.

Y eso no nace de las emociones como nosotros, humanos, comprendemos, sino de la forma en que Yavé es una fuente de poder ante la cual somos minúsculos. No es un tema de "Dios los mató por una mera equivocación, Dios es malo", sino de "un agitar de mano suyo puede provocar un incendio demoledor incluso sin querer". La magnitud de tal poder... Nosotros no estamos hechos para comprenderla.

La segunda cosa que pensé es que admiro la entereza de Aarón. Ser capaz de seguir haciendo tus ofrendas cuando tus hijos acaban de morir requiere mucha fortaleza. Él era un padre, pero también estaba siendo consagrado como sacerdote. Y no atacó a Dios ni renegó de él, porque sabía que sus hijos habían hecho algo distinto a lo que antes se les había indicado con tanto cuidado.

Y lo tercero. Lo más importante.

Nadab y Abiú no faltaron al no obedecer las órdenes, sino al hacer algo más que sus órdenes. Y esto me deja pensando porque... A veces hacemos eso, queremos hacer más de lo que se requiere. Nuestra sociedad alaba el ser proactivo, hacer más de lo que te piden, a tal punto que tenemos grabado en el cerebro que si nos limitamos a hacer lo que nos encargan somos solamente cumplidores o mediocres.

Esto me deja pensando, porque... tal vez no se trate de ser mediocre, sino de hacer lo que te encomiendan de la mejor forma posible. Respetar lo que tienes que hacer. Y tener criterio respecto a en qué situaciones hacer más será algo positivo y en qué ocasiones será algo negativo. A veces, en nuestro afán por obtener reconocimiento, abarcamos más de lo que deberíamos.

Y debemos comprender, comprender que no debemos hacer menos, pero tampoco más (sin reflexionar antes, sin criterio). Debemos hacer lo justo y de una forma eficaz. Más que cantidad, calidad.

MPLB: Mi Primera Lectura BíblicaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora