Capítulo 3

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El rencor de un Dios

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El rencor de un Dios.

Maldito hijo de puta, rencoroso de mierda.

Esos fueron mis susurros mientras Lee curaba mis heridas bajo la mirada de Quirón, que estaba serio, al salir esta mañana de la casa blanca, y recibir los "cálidos" rayos del sol, mi piel sufrió quemaduras en segundo grado.

Apolo, el dios multifacético, el dios del sol, la luz, la claridad, la música, la poesía, la integridad y el equilibrio. También es el dios de la naturaleza, la verdad, la profecía, el tiro con arco, la medicina, la curación, la música, la poesía y las artes

Apolo un importante dios griego asociado con el arco, la música y la adivinación. Epítome de la juventud y la belleza, fuente de vida y curación, mecenas de las artes y tan brillante y poderoso como el mismo sol, Apolo es posiblemente, el más amado de todos los dioses.

Y un gran hijo de perra.

¿Que diría Leto al verlo quemar a una chica con los rayos del sol por un rencor de hace milenios?

—Oh, nunca pensé decir esto—Susurro—Pero cuanto quisiera sacarle los ojos a ese Dios.

Vi por la ventana como los rayos de sol quemaron levemente una flor del pasto.

—Ay, las flores.

—Eleonora.

—Pero las estas quemando.

—Eso es lo de menos—Hablo Quirón—Apolo siempre ha sido problemático.

—¿No se supone que reflexiono?

—¿Hablas del castigo que le dio Zeus?, si le funciono por un tiempo, pero Apolo es impredecible.

—A mi que no me meta en sus problemas con Eros—Masculle siseando de dolor, Lee me dio una mirada apenada—Lo siento Lee, no debí de hablar así de tu padre.

—Se lo busco, tía Nora.

—¿Hasta cuándo será así? —Pregunte hacia Quirón—Esto solo fue el comienzo, desde que ponga un pie fuera de este campamento buscará la manera de matarme.

—Hasta que le de aburrimiento—Suspiro Dionisio—Se acabaron tus actividades fuera, saldrás cuando el sol se oculte.

—¿Tendré que madrugar?

—Si prefieres no salir nunca no me quejo.

—¿Y Dionisio?

—Fue al Olimpo, regresara en unos dias, te mando a decir que no entraras a su oficina, no bebieras nada de su nevera, y también que estabas a cargo.

Me acosté en la cama bufando, Quirón y Lee salieron dejándome sola, con el primero diciendo que tratar de dormir, porque no había dormido nada anoche, y tenía razón, unas grandes ojeras resaltaban debajo de mis ojos.

ꜱᴛᴀʏ ᴡɪᴛʜ ᴍᴇ| ᴀᴘᴏʟᴏDonde viven las historias. Descúbrelo ahora