Paso la yema de los dedos por la suave piel de la espalda de Ichigo sintiendo como se eriza bajo mi contacto. Mi cuerpo se balancea y siento como mi polla está totalmente hundida en su cuerpo. Joder, como me aprieta. Lo tengo a cuatro patas sobre mi cama y le estoy embistiendo desde atras con una perfecta visión de como mi polla entra y sale de su agujero. Dios, ver como su esfinter se hunde o se estira conforme mi polla entra o sale de él me hace ponerme aún más cachondo.
Veo como alza la cabeza hacia atras a la vez que gime y sé que he llegado a su prostata.
Aprovecho para tirar de su cuerpo y alzarlo lo justo para poder besarlo lascivamente. El sabor de su boca es dulce como la miel y el tacto de su lengua... Dios, ¿como puede ponerme tan cachondo? Con cada nueva embestida, siento como me aprieta y como mis huevos golpean sus nalgas haciendo un ruido suave pero constante.
Me agacho un poco cuando vuelve a su posicion a cuatro y comienzo a acariciar su polla recibiendo una buena cantidad de gemidos.
-Ah... ah... sí... tocame... ah... así...
Me echo sobre su espalda mientras lo follo en la posición que siempre veo a los perros y eso solo me hace sonreir por la comparativa pero, la verdad es que así puedo morder su hombro a la vez que lo penetro hasta el fondo y atiendo su humeda erección.
-Ah... ah... des... pacio... ah... me voy a... ah... ¡ah!
-Si... correte... ah... hazlo, Ichigo... ah...- Susurro en su oido viendo como vuelve su rostro y me mira fijamente.
-Ah... me voy... ah... me... ah... ¡Kaien!- Puedo notar como su interior me aprieta a la vez que siento su semen en mi mano y escuchar mi nombre gemido de esa forma justo en mis labios me hace correrme tan intensamente que me es imposible dejar de moverme una vez he terminado.
-Ah... ah... ah...- Jadeo intentando recuperarme.
Abro los ojos y veo el techo de mi habitación. Tengo la respiración agitada y el corazón me galopa en el pecho como si hubiera corrido una marathon. Me siento algo desorientado pero en seguida noto que no estoy solo en mi cama. Miro hacia abajo y veo como mis mantas estan demasiado abultadas. Además aun siento calor y humedad alrededor de mi polla.
-Pero ¿que...?- Tiro de las mantas y unos ojos violeta me miran intensamente mientras veo como lentamente, sus labios liberan mi polla que cae lacia sobre uno de mis muslos.-¡Kujaku!¿Otra vez te has metido en mi cama?
Desde luego que mis compañeros de piso son unos caraduras. Ni siquiera sé como aún sigo viviendo aquí... o bueno, si que lo sé pero prefiero no pensarlo.
-Venga ya Kaien.- Dice meloso mientras gatea sobre mi cuerpo.- Lo has disfrutado tanto como las veces anteriores.
Es cierto. Esta no es la primera vez que se mete en mi cama. Y lo peor es que tanto Yylford como Yumichika, mis otros compañeros de piso, también lo han hecho alguna que otra vez. Ser el unico activo del piso no me facilita el pasar desapercibido para estas víboras devorahombres.
Kujaku se sienta sobre mi polla y comienza a rozarla con sus nalgas a la vez que me empuja en el pecho para evitar que me levante. Veo como sonríe a la vez que se relame y sé que aún está saboreando mi semen, cosa que me excita ligeramente.
-Deberíais dejar de meteros en mi cuarto cuando duermo.
-¿Y dejar de darte los buenos días de esta forma tan... ardiente?- Dice mientras sonríe. Ya tiene mi polla totalmente dura entre sus nalgas y siento como todo mi cuerpo vuelve a calentarse.
Kujaku no es mi tipo, en realidad, ninguno de mis compañeros lo son pero follando son únicos y yo, ultimamente, no es que tenga demasiada actividad.
-Ah...- Jadeo cuando en un rápido movimiento, Kujaku se penetra quedandose sentado sobre mi con una sonrisa torcida.
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Apartamento Compartido
FanfictionYa se sabe que la convivencia siempre es complicada. No importa que convivas con tu familia, amigos o completos desconocidos. El día a día, las diferencias de personalidad y los posibles enfrentamientos harán de esa convivencia todo un reto que pond...
