Planes

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Beso por enésima vez a Ichinose mirando a mi alrededor y sintiéndome tremendamente feliz. Por fin hemos dado el paso. Dios, casi no me lo creo. Estoy viviendo con Ichinose y su forma de mirarme es tan increíble que me cuesta un horror tener que separarme para ir al trabajo. Tal vez debería hacerle caso y buscarme otra cosa pero los trabajos están complicados sin no tienes una formación en condiciones y yo... dejé mis estudios cuando me marché de casa.

-¿En serio tienes que irte? Podríamos inaugurar el piso por todo lo alto.- Le acaricio el cabello negro y corto antes de besarlo de nuevo.

-Sabes que tengo que irme. El trabajo es importante para poder seguir viviendo como lo hacemos.

-Me buscaré un trabajo mejor.- Dice sonriéndome.- En cuanto termine la carrera en unos meses podría intentar entrar en algún estudio de arquitectura o... tal vez podría montar el mio propio aquí en el piso.

-Seguro que conseguirás cualquier cosa que te propongas. Aunque tal vez sería mejor que primero probaras a trabajar en un estudio ¿no? Asi cogerías experiencia.

-Tienes razón.- Dice sonriéndome mientras me acaricia la cara y vuelve a besarme.- Siempre tienes razón.

En cuanto cruzo las puertas del Clover, mi estado de animo cambia a uno más apagado y arisco. Dios, solo de pensar en soportar a ciertos babosos... Y si antes pienso en babosos antes veo los ojos rojos de mi jefe taladrándome desde la barra.

-Jugram... tan puntual como siempre.- Dice alargando una seductora sonrisa.

Este hombre es puro magnetismo sexual y él lo sabe, pero para mi, que sé de que pie cojea... no resulta tan irresistible como él se cree.

-Yhwach...- Digo haciendo una ligera reverencia a la vez que me acerco a Gin y saco mi móvil para dejárselo. Antes de entregarle el móvil miro los mensajes y no puedo evitar sonreir al ver uno de Ichinose deseándome feliz noche de trabajo y que me espera en nuestra cama. Dios, nuestra cama.

-Parece que has leído algo agradable.- Alzo la vista del móvil y mi sonrisa se borra de nuevo. Entrego el móvil y sonrío ligeramente a Gin que se aleja para guardarlo.

-Si. Era un buen mensaje.

-¿De tu novio?

-Si.- Digo sin muchas ganas de darle más explicaciones.

-Me alegra que sea un chico tan centrado y tolerante.

-¿Tolerante?

-Bueno. En mis largos años trabajando la noche y la "compañía" he visto como multitud de relaciones sucumbían a las dudas y los celos.

-Ishinose no es así. Él sabe perfectamente que esto es solo un trabajo y también sabe que yo nunca haría nada para ofenderle ni a él ni a nuestra relación.

-Eso es cierto.- Dice con cierta doble intención.- De hecho eso te ha costado varios clientes ¿no?

-Si lo único que buscan es sexo a cambio de dinero, que no vengan aquí... o al menos, que no me busquen a mi.- Veo como su mirada se intensifica.

-¿Y si no tuvieras pareja?

-Sabe que lo hago por principios, no solo porque tenga novio. Aunque por supuesto, ese hecho deja fuera de toda duda que nunca aceptaría caer tan bajo.

-Ojalá alguien me defendiera como tu haces con ese chico.- Dice mirándome de manera enigmática.- Era arquitecto ¿no?

-Si... bueno, lo será.- Me corrijo sintiéndome algo nervioso de repente.- Termina la carrera en unos meses.

-Si necesita ayuda para encontrar contactos...

-No hará falta, Yhwach sama.- Le digo serio y dejándole bien claro que no necesitamos sus influencias.- Ichinose logrará cualquier cosa que se proponga.

Apartamento CompartidoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora