Inseparables desde la infancia, con un futuro nada prometedor y juzgados únicamente por ser diferentes.
Elizabeth Morwen nuestra pieza faltante sobre todo el caos en hawkins.
Al fin llegó el día que estaba esperando, de la emoción yo y Nancy pudimos organizar todo a tiempo, solo nos importaba el alcohol y la música, los adornos y esa mierda fue opcional. Me encuentro como de costumbre en la habitación de Nancy, faltan unas horas para el baile ya que empieza a las 7 de la noche y apenas son las 4, así que solo estamos haciendo tiempo.
-¿Qué te pondrás?- dice revisando su armario, está todo lleno de ropa más sin embargo no sabe que ponerse, y a mi es algo que me da igual.
-no se, supongo que unos jeans, una playera de alguna banda y una chaqueta- yo me encuentro acostada en su cómoda cama, pero ella voltea mirándome como "es enserio?".
-¿Qué?-
-no puedes ir informal a un evento formal-
-me la suda, si puedo-
-¿Y para la fiesta?-
-despues del baile iremos a la fiesta así que iré igual- nuevamente me da esa mirada.
-¡¿Qué!?-
-no puedes elizabeth, te lo prohíbo-
-lo siento pero es la única ropa que tengo, así que no hay para más- también una de las causas es que de verdad no tengo ropa para esas ocasiones. De la nada cierra su armario y toma su bolsa.
-esta bien, vámonos- me incorporo sobre la cama.
-¿Qué? ¿Y a dónde?-
-¿A dónde mas? Al centro comercial-
-¿Y para qué iremos? Ya tienes mucha ropa- de verdad su manera compulsiva de comprar me genera algo de ansiedad.
-¡No para mí! Para ti- niego al instante.
-no, no iremos, no tengo dinero para comprar ropa ahora mismo-
-tu no gastarás nada, yo te lo compraré- se me acelera el corazón y me levanto para detenerla.
-¡No! Así estoy bien, ¡Lo juro!- niega y me jala de la mano queriendo sacarme.
-claro que no, no puedes verte como siempre, para eso son los bailes tonta- niego, niego y niego.
-no me gusta que gasten dinero en mi-
-no es un gasto, es un regalo por tu graduación- trago saliva.
-y si no vas tendré que escogerlo yo y supongo que no te gusta mi estilo, así que decide- respiro hondo, dándome por vencida.
-muy bien, andando- nuevamente me jala la mano sacándome de la habitación como si fuera un trapo, está más emocionada que yo, pero también se me hace grosero rechazar algo así.
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