Sin querer queriendo - Lali Espositi
Hoy te siento más cerquita, quizá
Esta noche está oscurita de más
Hoy hizo falta compañía, ¿verdad?
Y yo te vine a buscar"Estaba recogiendo mis cosas cuando Neymar, mi mejor amigo, se acercó con una sonrisa amplia:
—Ey, ¿no se quiere ir a parchar a mi casa después de clases?
Me encogí de hombros, sonriendo.
—Listo. Déjeme llamar a mi mamá —contesté, sacando mi teléfono y marcando el número de mi casa.
Mi mamá contestó al primer tono.
—¿Aló?
—Mamá, me voy a ir a la casa de Neymar después de clases. Su papá nos lleva y todo, entonces no me espere tan temprano, ¿sí?
Ella suspiró, como siempre lo hacía antes de responder:
—Bueno, pero cuídese, y no se quede tan tarde. Llámeme si necesita que lo recoja.
Colgué antes de que empezara con su lista de advertencias y miré a Neymar con una sonrisa. Nos subimos al carro de su papá y en pocos minutos estábamos entrando a su casa, listos para descansar y pasar la tarde juntos.
Antes de ir a su cuarto, Ney me prestó una camiseta ancha y una pantaloneta.
—Para que no se aguante esos jeans todo el día —dijo, guiñándome un ojo.
Salí del baño con la ropa más cómoda y una notificación en el celular llamó mi atención. Era un reel de Richard, el hermano de Neymar, que siempre me había gustado pero que rara vez me dirigía la palabra. No sabía qué esperar de él, así que abrí el video. Mi corazón dio un brinco cuando leí el mensaje en pantalla: "¿Cómo sería para comernos a besos?"
Sin querer, sin querer, lo de ayer fue sin querer
Pero, parecía queriendo
Sin querer, sin querer, lo de ayer fue sin querer
Pero, parecía queriendoCerré el reel sin contestar, tratando de calmarme y fingir que nada había pasado, aunque el mensaje seguía rondándome en la cabeza. Más tarde, mientras tomaba agua en la cocina, Ney se acercó y me dijo:
—¿Puede ir a decirle a mi hermano que se apure? Nos vamos a almorzar.
Asentí, y caminé hasta la puerta del cuarto de ellos, que estaba entreabierta. Él estaba de espaldas, vistiéndose, y no pude evitar detenerme un momento antes de hablar.
—Que se apure, que ya nos vamos —le dije, y me di la vuelta rápidamente antes de que notara mi nerviosismo.
Él apareció en la sala a los pocos minutos, y todos salimos a comer pollo a la broaster. En la mesa, Richard se sentó a mi lado, con Neymar al frente. Mientras hablábamos y comíamos, de repente sentí su pierna sobre la mía, de forma casi imperceptible, pero lo suficientemente obvio como para dejarme sin palabras. El rubor subió a mis mejillas, y me quedé quieta, sintiendo esa conexión silenciosa entre nosotros.
De vuelta en su casa, nos fuimos todos al cuarto de Neymar. Las camas de los dos estaban pegadas, así que me acosté en la cama de Ney. Él salió a buscar algo, dejándome a solas con Richard, y sentí el teléfono vibrar con otra notificación de reel. Al abrirlo, me encontré con otro mensaje atrevido de Richard: "Disfrácese de bruja para que se monte en este palo."
Me sonrojé de inmediato y, sin pensarlo, le di un golpe suave en la cabeza. Él soltó una risa, mirando hacia otro lado con un brillo divertido en los ojos. Justo entonces, Neymar entró y, sin notar nada extraño, anunció que se iba con su mamá a comprar unas cosas para el colegio. Nos quedamos solos.
Richard, con una sonrisa maliciosa, se acomodó en mi cama, robándome el espacio.
—O se echa para allá o se echa para acá, pero así no, mijo, que me tiene sin cama —le dije, tratando de sonar relajado.
No sé lo que me pasa, yo no duermo en otra cama
Pero, te veía muy contenta conmigo
No sé lo que me pasa, yo no duermo en otra cama
Pero, terminaste acurrucada conmigo
Yo tengo muy claro lo que pasó ayer
Yo tuve la culpa, pero tú también
Pero, repitamos, pero, pero repit-
Pero, repitamos pa' acordarme bienSin responder, se deslizó hasta quedar a mi lado, tan cerca que podía sentir su respiración. Seguimos viendo videos en silencio, hasta que él apagó el teléfono y, sin decir nada, apoyó su cabeza en mi cuello. Mi respiración se volvió irregular, y al parecer él lo notó, porque dejó escapar una risa suave.
Pasó su brazo por detrás de mi cabeza, y con la otra mano me rodeó la espalda. Sentí que me rodaba suavemente, hasta que quedamos frente a frente, nuestras miradas conectadas.
—¿Estaba esperando esto? —me susurró, su voz baja y suave, casi un susurro.
Yo tragué saliva, incapaz de apartar la mirada. Su respiración se mezclaba con la mía, y antes de que pudiera responder, sus labios encontraron los míos en un beso lento, pero lleno de intención, mientras me aferraba a él, dejando que el momento nos envolviera."
Sin querer, sin querer, lo de ayer fue sin querer
Pero, parecía queriendo
Sin querer, sin querer, lo de ayer fue sin querer
Pero, parecía queriendo
Sin querer, sin querer, lo de ayer fue sin querer
Pero, parecía queriendo
Sin querer, sin querer, lo de ayer fue sin querer
Pero-pero parecía queriendo
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