Existe la extraña creencia de que somos quienes somos gracias a las cosas horribles que nos pasaron.
Murdoc no creía en esa mierda.
Murdoc pensaba que era quien era a pesar de toda la mierda que le pasó, no gracias a ella.
Las porquerías con las que se vió obligado a lidiar no lo definían y se negaba a darles tanta importancia en su vida como para afirmar tal tontería.
Una de las porquerías más grandes y horribles que le habían pasado, tenía nombre y apellido: Sebastian Niccals.
Miles le había dicho que estaba muerto, o más bien se lo había dado a entender.
Murdoc había dejado de creer eso hacía años.
No estaba molesto con Miles por haberle mentido, supuso que fue impulsado por las mismas razones que le llevaron a hacer que Noodle tuviera una visión decente de su madre.
Ser padre realmente cambia por completo la perspectiva de la vida.
Cada día que pasaba amando a Noodle y haciendo lo mejor que podía para ser un padre decente, menos entendía Murdoc a su padre.
¿Le guardaba rencor? Si. Pero ya no mucho.
Casi nada, en realidad. Sólo tenía algo pendiente.
Murdoc condujo por días hasta llegar al sitio más descuidado y de mala muerte en el que había estado en años.
Después de preguntar en un par de paradas y dar de comer a algunos niños harapientos que le recordaron a la primera imagen que tuvo de sus hermanos y a sí mismo antes de conocer a Miles, Murdoc encontró su destino.
Murdoc en realidad no se llamaría a sí mismo una persona caritativa, ni alguien atento o de corazón puro.
Simplemente no le deseaba algo tan feo como el hambre a nadie, mucho menos a un niño.
La vida le había llevado a entender que un solo acto de amabilidad puede cambiar la vida de alguien para siempre.
Cada vez que le nacía hacer algo como eso, entendía un poco menos a Sebastián Niccals.
Se imaginaba a Noodle, golpeada, hambrienta y muerta de miedo en la calle y su corazón se rompía un poco ante la simple idea.
Nunca iba a entender cómo pudo ser capaz de hacerle algo así a un niño. O todavía peor, a su propio hijo.
Murdoc no entendió lo horrible que era Sebatian hasta que se convirtió en padre.
¿Alguna vez se tomó un momento para sostenerlo contra sí y sentir todo el amor que había para dar y recibir cuando se tiene la bendición de ser padre? No. Definitivamente no.
Era un bastardo, pero se alegraba que estuviera con vida.
Principalmente porque ahora sabía que Miles no cargó con un muerto en su conciencia por culpa de él.
Quizá si cargara con algún otro muerto en su conciencia, pero esos ya no tenían nada que ver con él, así que no pensaba en eso.
Frente a él, un bar de mala muerte con un dueño con buen gusto musical se sostenía como podía a pesar del tiempo.
Se sintió nostálgico, recordaba esa canción. Creía haberla escuchado en el tocadiscos de Miles alguna vez, fue agradable ser recibido de esa manera.
Murdoc entró al bar y entonces, vió un hombre de larga nariz y pronunciada joroba envuelto o en una gabardina negra gastada que fumaba un puro junto a una cerveza que se veía de dudosa calidad, servida en un vaso que parecía de procedencia aún más dudosa.
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Rain Dogs (2doc AU)
FanfictionMurdoc y Stuart son músicos de Jazz y los reyes de los bares nocturnos de Inglaterra. Murdoc es el rey del instrumental y Stuart el rey del canto. ¿Qué pasará cuando ambas partes se encuentren?
