¿Alguna vez había venido aquí sobrio antes?
El camino era mucho más largo de lo que imaginó, de lo que recordaba.
La tumba de la persona que más lo había amado hasta ahora se veía un poco deteriorada, a pesar de que seguía pagando para que la cuidaran.
Había ido un par de veces con Noodle, pero siempre iba al menos un poco bebido.
Si iba totalmente sobrio, la idea de estar allí era insoportable.
Lo amaba más que a nada en el mundo desde que tenía uso de razón, y sin embargo no podía ir a visitarlo sobrio, siempre había pensado que era patético.
Amaba a Noodle y a sus hermanos, pero nunca podría conectar con nadie más como lo hizo con Miles.
No todos los días puedes aferrarte a alguien que te salvó luego de una vida tan miserable como la que Murdoc había tenido.
Nunca antes había pensado que estaría en esa situación.
Llevaba un balde con cosas para limpiar y flores.
Limpió gentilmente la superficie de la tumba y limpió un poco de maleza antes de colocar la flores.
Cuando Miles bebía, solía hacer un espacio entre sus piernas para Murdoc y le acariciaba suavemente el pelo y besaba su cabeza mientras le repetía lo mucho que lo quería.
Murdoc actuaba como si lo odiara, pero siempre se dejaba hacer.
El azabache sacó una botella de ron y vertió un poco sobre el césped verde que crecía sobre la tumba.
Se sentó sobre la lápida y apoyó la espalda y cabeza contra la estatua de angel que sobresalía.
Cerró los ojos, recordó la forma en la que los brazos de Miles lo envolvían y sintió sus ojos humedecerse.
- ¿Cómo has estado, viejo? - sonrió. - Lamento mucho no haber venido en tanto tiempo, de verdad...Ya sabes...Es muy duro para mí.
Sacó de su billetera una foto de la adolescente y se la enseñó a la estatua.
- Mira a Noodle, nuestra bebé está tan grande ahora ¿No? - rió. - Cada día está más terca y da más miedo, habrías amado pasar tiempo con ella, es increíble.
Buscó un poco más en la billetera y sacó una foto de él con sus hermanos.
- Mira, los muchachos también han crecido mucho. - rió. - Sabes que odian estas cosas, no les gusta verme mal y tampoco les gusta estar tristes...
Acarició suavemente la estatua mientras sus ojos se humedecían de nuevo.
- ¿Estás molesto con nosotros por no venir? - su voz estaba un poco temblorosa. - Lo siento mucho...Los convenceré para venir conmigo la próxima vez...
Se sentó de nuevo, alzando la vista hacia el rostro de la estatua.
- Miles...Me habrías seguido amando sin importar de quién me enamorase...¿Verdad?
Sus ojos comenzaron a lagrimear y Murdoc rápidamente se limpió la cara.
-Estoy enamorado, Miles...¿Estás feliz por mí? Es...Un hombre...¿Sabes? Yo tampoco sabía que iba a terminar así, es la primera vez que me pasa...Nunca antes me había sentido así...
Jugó con sus dedos, un poco incómodo.
- ¿Sabes? Fui a verla...A esa chica...¿Te acuerdas todo lo que me costó encontrarla después de la primera vez que fuimos a trabajar a Francia? Al final la ví y ella me vió varias veces...Pero nunca me acerqué a hablarle...
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Rain Dogs (2doc AU)
Fiksi PenggemarMurdoc y Stuart son músicos de Jazz y los reyes de los bares nocturnos de Inglaterra. Murdoc es el rey del instrumental y Stuart el rey del canto. ¿Qué pasará cuando ambas partes se encuentren?
